Los inconformes por el costo de la vivienda en España que mantenían un campamento en la Puerta del Sol en Madrid fueron desalojados la madrugada de este martes por fuerzas de seguridad.
Aunque hubo dos arrestos por resistencia a la autoridad, en general no hubo incidentes importantes durante la operación, según informaron fuentes policiacas que llevaron acabo el retiro de manifestantes.
Ahora, se procede a desmontar las tiendas de campaña que aún quedaban en el lugar, pues el número se fue reduciendo en los últimos días por decisión de los acampados.
Unas 300 personas se encontraban durmiendo en el campamento, cuyo progresivo desmantelamiento ya habían anunciado parte de los organizadores para preparar la huelga general del próximo día 11, convocada por los sindicatos mayoritarios a favor de la vivienda y sueldos suficientes para costearla.
Tras la operación, en la que participaron 400 agentes, los servicios de limpieza del Ayuntamiento de Madrid trasladarán las tiendas a depósitos municipales para entregarlas a quien las reclame. La plaza llegó a estar ocupada por unas mil 800 personas.
La acampada comenzó el pasado 26 de septiembre para exigir soluciones a la crisis de elevados precios del alquiler, tras el desahucio, y posterior fallecimiento, de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que había vivido siete décadas en el mismo domicilio.
Lo que en un principio el motivo fue la vivienda, poco a poco se convirtió en otro tipo de demandas y en una variedad de grupos que se presentaban como antifascistas, anticomunistas, propalestinos y pro derechos de las personas LGTBI, entre otros, además de alojarse en el sitio personas sin hogar.
El campamento generó también tensiones políticas entre las autoridades regionales y municipales de Madrid, que urgían el desmantelamiento, y el anterior delegado del gobierno central, Francisco Martín, que se oponía mientras no afectara a la seguridad y al orden público.
El lugar es una zona de gran actividad comercial y afluencia continua de turistas españoles y extranjeros.
ICM