Mochilas Escolares Pesadas Pueden Afectar a los Niños: Recomendaciones para el Regreso a Clases
Cargar demasiado peso en la mochila puede afectar la salud de los menores; te contamos cómo elegir la adecuada

Cargar demasiado peso en la mochila puede afectar la salud de los menores; te contamos cómo elegir la adecuada

Con el regreso a clases, miles de estudiantes vuelven a llenar sus mochilas con libros, cuadernos, loncheras, botellas de agua e incluso ropa deportiva. Aunque llevar todo lo necesario parece una buena idea, si pesa mucho puede afectar a los niños y niñas.
La carga excesiva puede dificultar que los niños caminen con normalidad e incluso afectar su postura, más cuando deben recorrer largas distancias o trasladarse entre diferentes salones durante la jornada escolar. Por ello, en N+ te compartimos recomendaciones para este regreso a clases.

Algunos signos de alerta indican que una mochila podría estar excediendo el peso adecuado son:
El niño se inclina hacia adelante para compensar el peso.
Tiene dificultad para caminar con normalidad.
Las correas se clavan en los hombros.
Se observa incomodidad al cargar la mochila.
No debes esperar a que aparezcan molestias o dolor para reducir la carga, ya que el exceso de peso también puede incrementar el riesgo de lesiones si el menor tropieza o cae mientras lleva la mochila.
Aunque con frecuencia se menciona que una mochila no debería superar entre el 10 % y el 15 % del peso corporal del estudiante, no existe una regla única aplicable para todos los niños.
Cada menor tiene características físicas distintas, por lo que factores como su estatura, fuerza, desarrollo y actividades diarias deben tomarse en cuenta. Por ello, la principal recomendación es mantener la mochila lo más ligera posible y llevar únicamente lo indispensable.
Docentes aconsejan revisar con frecuencia qué objetos realmente necesita el estudiante durante el día y evitar convertir la mochila en un espacio para transportar artículos innecesarios.
Además del material escolar básico, muchos alumnos también cargan dispositivos electrónicos y sus cargadores. Conforme avanzan de grado, algunos comienzan a guardar objetos personales como maquillaje, productos de cuidado personal u otros artículos que aumentan el peso sin ser esenciales para las clases.
También recomiendan revisar periódicamente el contenido de la mochila para retirar papeles acumulados, envases vacíos o materiales que ya no se utilizan.
Elegir una mochila que se adapte al tamaño del niño y que cuente con características que ayuden a distribuir mejor el peso, como:
Dos correas anchas y acolchadas para los hombros.
Respaldo acolchado.
Compartimentos para distribuir la carga.
Correa para la cintura o el pecho.
Asimismo, es importante enseñar a los menores a levantar la mochila doblando las rodillas en lugar de inclinar la cintura, lo que ayuda a prevenir lesiones.
FBPT