Una jueza federal ordenó suspender temporalmente los trabajos relacionados con la construcción del muro fronterizo en el sector de Big Bend, Texas, al considerar que los demandantes podrían demostrar que existen fundamentos para al menos una de las acciones legales que presentaron.
La jueza Kathleen Cardone señaló además que, de continuar las obras sin una orden judicial, los afectados podrían enfrentar daños graves y difíciles de reparar. También consideró que el balance de intereses y el interés público favorecían a los demandantes.
La resolución alcanza distintas zonas del área de Big Bend, incluyendo terrenos ubicados río arriba y río abajo del Parque Nacional Big Bend, donde la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) contempla desarrollar infraestructura fronteriza, parte de ella sobre propiedades privadas.
El proyecto ha generado oposición debido a su posible impacto ambiental y al paisaje de la región. Además, existen organizaciones que se oponen a las obras y sostienen que las características naturales de Big Bend, una zona remota y de difícil acceso, ya representan una barrera para el cruce de migrantes.
Por otra parte, también cuestionan que el gobierno haya recurrido a exenciones legales para agilizar la construcción y evitar el cumplimiento de diversas regulaciones.
La resolución fue celebrada por Laiken Jordahl, del Centro para la Diversidad Biológica, organización que presentó la demanda, quien consideró que el fallo representa un triunfo para quienes buscan detener las obras.
Las obras habían provocado una suspensión temporal de actividades en la zona, medida que concluyó el pasado 30 de septiembre. Mientras tanto, el gobierno informó que continúa revisando sus planes para el parque, aunque todavía no ha detallado qué acciones tomará.
La decisión judicial se produce pocas semanas después de que comenzaran a instalarse los primeros paneles del muro fronterizo en el sector de Big Bend.