Este domingo Brasil celebrará unas elecciones decisivas que podrían modificar el rumbo geopolítico del continente. Las encuestas indican que el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, y el candidato de la extrema derecha, Flávio Bolsonaro, habrán de pasar a la segunda vuelta.
En medio de un clima de polarización, Brasil se prepara para las elecciones generales. Además de elegir al próximo presidente del país más poblado de América Latina, los votantes definirán al vicepresidente y a los miembros del Congreso Nacional, así como a gobernadores, vicegobernadores y asambleas legislativas de los 26 estados y el Distrito Federal del país sudamericano.
En la última semana, la controversia alrededor de las elecciones presidenciales ha crecido a medida que las encuestas se cierran entre los dos candidatos favoritos.
El más reciente escándalo involucró a la cadena TV Globo, que canceló un debate entre candidatos ante un mandato judicial. El jueves, una jueza electoral prohibió a la mayor televisora del país que mostrara una silla vacía o que los candidatos presentes dirigieran preguntas a Lula da Silva, quien rechazó acudir al debate.
De entre los 13 candidatos que aparecerán en las boletas, los dos favoritos para pasar al balotaje son Lula, de 80 años, y el senador Flávio Bolsonaro, de 45, el hijo mayor de el expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple una condena domiciliaria por haber intentado un golpe de Estado.
Flávio representa la principal alternativa de la derecha tras la inhabilitación y situación judicial de su padre. Cuenta con el apoyo de Donald Trump, quien dijo esta semana que “sigue muy de cerca” los comicios.
Este viernes, Washington suspendió los servicios consulares en su embajada tras alegar “preocupaciones” relativas a la seguridad. No obstante, el gobierno brasileño ha señalado que no ha detectado ninguna amenaza contra la sede diplomática de Estados Unidos.
De triunfar en las urnas, Bolsonaro se sumaría a ola de victorias que ha acumulado la derecha en la región, con un abierto apoyo de Donald Trump. Honduras, Chile, Costa Rica y Colombia son algunos de los países que en el último par de años se sumaron han votado por gobiernos conservadores afines a Estados Unidos.
Además de contar con el apoyo de Washington, Bolsonaro cuenta con el apoyo de los mercados. La bolsa de São Paulo avanzó un 2.63% este viernes después de que se conociera que la distancia entre los dos principales candidatos se ha cerrado. El actual presidente y el senador estarían a pocos puntos de diferencia.
Para ganarse a los mercados, el ultraderechista ha prometido recortes en el gasto público, así como en los impuestos. Por su parte, para mostrar su músculo entre los votantes a un par de días de las elecciones, Lula organizó una marcha con miles de simpatizantes. A bordo de una camioneta, el mandatario recorrió el centro de Rio.
La posible segunda vuelta estaría programada para el 25 de octubre.