Un establecimiento comercial de Tampico fue clausurado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), luego de que durante una inspección fueran localizados varios kilogramos de carne de cocodrilo.
La revisión se llevó a cabo el 18 de septiembre cuando el personal de la dependencia encontró aproximadamente 4.5 kilogramos de carne de cocodrilo almacenados en congeladores, junto a productos pesqueros.
La autoridad procedió al aseguramiento del producto y a la clausura del establecimiento debido a que el aprovechamiento y comercialización de especies protegidas requieren contar con autorizaciones correspondientes.
La PROFEPA informó que presentará una denuncia ante la Fiscalía General de la República para que determine si existe responsabilidad de los hechos.
Las conductas relacionadas con el aprovechamiento ilícito de especies protegidas pueden ser sancionadas con pena de uno a nueve años de prisión, además de multas.
Los efectos de consumir carne de cocodrilo, pueden ser varios y entre ellos se encuentran: Infecciones gastrointestinales: la carne de cocodrilo puede contaminarse durante el sacrificio, procesamiento o manipulación, Parásitos: una revisión científica sobre productos de reptiles identifica riesgos asociados con parásitos y otros organismos en carne de cocodrilo contaminada, entre otros los cuales pueden traer consecuencias para la salud.