Este 20 de agosto, Perú se cimbró ante un sismo de magnitud 7.2 en la zona de Ayacucho. Te explicamos qué papel tiene el Cinturón de Fuego en la actividad sísmica de la región.
Japón, Colombia, Indonesia y ahora Perú. En los últimos meses, la actividad sísmica alrededor del mundo ha puesto sobre la mesa el papel del Cinturón de Fuego del Pacífico.
La Tierra no es una piedra fría y quieta que flota en el espacio. Por el contrario, es una esfera de roca incandescente, que mantiene su temperatura por los elementos radiactivos en su interior que liberan energía al decaer.
Solo una pequeña capa de la Tierra se compone de roca endurecida, la litósfera, en cuya superficie vivimos nosotros. Esta capa del planeta se divide en fracciones móviles que llamamos placas tectónicas y que son empujadas por las corrientes de magma que circulan debajo de ellas.
Las placas chocan, se frotan o se sumergen unas debajo de otras. Estos agresivos movimientos son la base de la actividad sísmica.
Bajo el océano Pacífico se ubica la placa homónima. Sus bordes van de Oceanía y Asia hasta las costas de Norteamérica y Sudamérica. En toda esta línea fronteriza, la placa del Pacífico choca y se sumerge bajo las placas vecinas, en un fenómeno conocido como subducción.
Este movimiento es responsable tanto de la fuerte actividad volcánica como de los sismos que de tanto en tanto cimbran la región. En ese sentido, puede decirse que el Cinturón de Fuego del Pacífico conecta el sismo ocurrido en Colombia de magnitud 7.4, el de Indonesia de magnitud 7.7, el de Japón que fue de magnitud 7.2 y el que ocurrió hoy en Perú.
Bajo ninguna circunstancia debe considerarse como atípica la retahíla de sismos que hemos visto en los últimos meses. Debemos tomar en cuenta que el que ocurra un sismo hoy no significa que haya menos posibilidades de que ocurra uno mañana e una región cercana.
Este mismo fenómeno estadístico explica cómo fue posible que México viviera dos terremotos mayores en la misma fecha, 19 de septiembre, en 1985 y 2017. Cuando se analizan las estadísticas de varios sobre temblores en la región, se comprueba que no hay anomalías en este comportamiento.
También hay que señalar que el Cinturón de Fuego del Pacífico tiene 40 mil kilómetros de distancia y conecta varias de las principales zonas sísmicas del planeta, por lo que no es sorpresa que parezca tener una actividad que otras regiones del globo.