En la Ciudad de México (CDMX), donde los largos tiempos de traslado en transporte público y los constantes congestionamientos complican los viajes cotidianos, la bicicleta comienza a ganar terreno como una alternativa para llegar al trabajo. Para algunos usuarios, las obras y afectaciones en el Metro han elevado sus recorridos hasta dos horas, una situación que los lleva a considerar otras formas de movilidad.
Paulina Quintana, usuaria del transporte público de la capital, relata que normalmente necesita utilizar tres líneas del Metro para llegar a su trabajo. Sin embargo, las reparaciones en la red han incrementado considerablemente el tiempo que pasa trasladándose:
“Mi trabajo me queda bastante lejos, normalmente me hago una hora, utilizo tres líneas, es la azul, la Línea 2, la Línea 3 y la línea roja. Entonces, ya ahorita con las reparaciones del Metro me estoy haciendo dos horas, entonces realmente sí quiero empezar a utilizar la bici”.
Quieren dejar atrás los largos viajes, pero subirse a la bicicleta todavía genera temor
Aunque cada vez más personas consideran la bicicleta como una opción para moverse por la CDMX, dar el primer paso no siempre resulta sencillo. Circular entre automóviles, conocer las rutas adecuadas y enfrentarse por primera vez al tránsito de una de las ciudades más grandes del país puede convertirse en una barrera para quienes nunca han utilizado este vehículo como medio de transporte cotidiano.
Frente a este panorama surgió Caravana Ciclista, una iniciativa del programa Reshaping Cities que busca acompañar a ciclistas principiantes durante sus primeras rodadas. La intención es que puedan familiarizarse con los recorridos urbanos de la mano de personas con mayor experiencia y, posteriormente, tengan herramientas para desplazarse por su cuenta.
Mariana Rangel, directora ejecutiva de Reshaping Cities, explica que el acompañamiento busca hacer menos intimidante la experiencia para quienes apenas comienzan a trasladarse en bicicleta:
“Caravana Ciclista es como una comunidad, como una iniciativa comunitaria en la que este principiante pueda hacer sus primeras rodadas acompañado. Y es una dinámica mucho más fácil, menos intensiva y es menos intimidante ir acompañado, guiado por ciclistas experimentados, a que lo hicieras tú solito”.
El cierre de estaciones del Metro detonó una alternativa que comenzó en 2022
La iniciativa surgió en 2022, en un contexto marcado por afectaciones importantes en la movilidad de la capital, entre ellas el cierre de la Línea 12 y los trabajos de modernización de la Línea 1 del Sistema de Transporte Colectivo Metro. Los cambios obligaron a miles de pasajeros a modificar sus rutas y recurrir a servicios alternativos para completar sus viajes.
De acuerdo con Mariana Rangel, los tiempos adicionales que enfrentaban algunos usuarios evidenciaron que existía un grupo dispuesto a considerar la bicicleta, pero que necesitaba acompañamiento para comenzar a utilizarla en las calles de la CDMX:
“Entonces había muchísima gente que por el cierre del Metro ya no tenía manera de llegar o la manera que tenían eran los RTP de emergencia, pero se terminaban haciendo hasta una hora y media de trayecto. Entonces vimos la necesidad de que había gente que necesitaba esta alternativa de movilidad, pero que no se animaba a dar ese paso porque les daba miedo, porque no sabían cómo hacerle”.
El uso de la bicicleta crece 71% y CDMX prepara una inversión millonaria
El interés por trasladarse sobre dos ruedas ocurre mientras la movilidad ciclista registra un crecimiento importante en la capital. De acuerdo con datos de la Semovi, entre 2018 y 2024 se reportó un aumento de 71% en los viajes diarios en bicicleta, hasta alcanzar 456 mil 892.
El crecimiento viene acompañado de nuevos planes de infraestructura. Las autoridades capitalinas contemplan invertir 500 millones de pesos en distintas obras de infraestructura ciclista entre 2025 y 2030. El objetivo cobra relevancia ante el incremento de personas que recurren a este medio para realizar sus actividades cotidianas y buscan contar con recorridos más seguros y conectados.
A pesar de los avances, Mariana Rangel considera que todavía existen obstáculos importantes para conseguir que más personas se sientan seguras al circular y puedan combinar la bicicleta con otros medios de transporte:
“No hay las suficientes ciclovías para que te sientas como totalmente en confianza para poderte ir y falta conectividad en el sentido de multimovilidad”.
De 40 minutos en camión a solo 15: ciclistas encuentran una salida al tráfico
Para quienes ya utilizan la bicicleta de manera cotidiana, evitar parte de los congestionamientos puede representar una reducción considerable en los tiempos de viaje. Más allá de la velocidad que pueda alcanzar una bicicleta, la posibilidad de evitar vialidades saturadas hace que algunos recorridos sean más cortos frente a los realizados en transporte público.
Patricia Vázquez, ciclista que utiliza este medio durante las mañanas, asegura que sus traslados pueden reducirse hasta en más de la mitad cuando opta por la bicicleta en lugar del camión:
“Está bien para que mucha gente se anime, porque además de que es más saludable, la verdad es más rápido a veces por tanto tráfico. Yo la utilizo en las mañanas y, de verdad, en lugar de hacer 40 minutos en el camión, hago 15, 20 por el tráfico. No por la velocidad, sino nada más por el tráfico”.
El caso refleja el contraste que enfrentan miles de habitantes de la CDMX al decidir cómo desplazarse diariamente. Mientras la bicicleta gana usuarios y se anuncian nuevas inversiones, la seguridad vial, la disponibilidad de ciclovías y la conexión con otros sistemas de transporte permanecen entre los desafíos para que más capitalinos puedan considerarla una alternativa cotidiana.