Leonardo Emmanuel Gómez Pineda fue liberado tras permanecer 15 meses en prisión, acusado de un crimen que, según él y su familia, nunca cometió. El caso está relacionado con el ataque a balazos registrado el 26 de junio de 2024 en una chelería de la colonia Carmen Serdán, en la alcaldía Coyoacán, Ciudad de México (CDMX), donde tres personas perdieron la vida. Durante todo este tiempo, el joven sostuvo que era inocente y que existían evidencias que demostraban que se encontraba en otro lugar al momento de la agresión.
La liberación de Leonardo volvió a poner sobre la mesa las dudas sobre los procesos de investigación y las consecuencias de una acusación errónea en delitos graves. De haber sido encontrado culpable, las penas en su contra habrían sido extremadamente severas debido a la magnitud del caso.
Antes de recuperar su libertad, Leonardo Emmanuel Gómez Pineda reflexionó sobre el escenario que habría enfrentado si la acusación prosperaba.
“De 25 a 30 años hubiera pasado en la cárcel si no es que más, depende ya de cómo se realicen los delitos. Yo creo que 90 años hubieran sido pocos porque creo que hubo tres muertos”.
Las pruebas que apuntaban a que estaba a ocho kilómetros del ataque
De acuerdo con la versión de Leonardo y de sus familiares, el día del ataque él no se encontraba en la colonia Carmen Serdán. Aseguran que estaba aproximadamente a ocho kilómetros de distancia realizando actividades cotidianas que posteriormente pudieron ser documentadas.
Ese 26 de junio había realizado una entrega de playeras en la Preparatoria 1 de la UNAM y después se reunió con un amigo. Más tarde se dirigía en Metrobús a la casa de su suegra para encontrarse con su esposa y su hija. Según su relato, incluso decidió descender una estación antes porque llevaba tiempo de sobra para llegar a la cita.
Leonardo explicó cómo transcurrió aquella jornada que terminó cambiando su vida.
“Iba a ver a mi mujer y a mi niña para cenar. Se me hizo fácil bajarme una estación antes porque yo iba a tiempo, iba media hora adelantado”.
La defensa de su familia se concentró en reunir evidencias que respaldaran esa ruta y demostrar que no podía estar en el lugar donde ocurrió el ataque armado.
La familia se organizó durante más de un año para demostrar su inocencia
La detención, el traslado y la puesta a disposición de Leonardo estuvieron marcados por circunstancias que, según sus familiares, no coincidían con las pruebas que ellos mismos lograron recopilar. Durante más de un año, sus hermanos se dedicaron a investigar, reunir información y seguir el proceso legal para intentar demostrar que había sido acusado injustamente.
Luis Alonso Gómez, uno de sus hermanos, relató cómo la familia tuvo que reorganizar su vida para enfrentar la batalla jurídica y mediática derivada del caso.
“Somos cuatro hermanos. Uno estaba preso y los otros tres nos íbamos o intentábamos dividirnos las tareas para lograr lo que logramos”.
Para la familia, el tiempo transcurrido representó una lucha constante contra un sistema que, consideran, ignoró elementos importantes que podían acreditar la inocencia de Leonardo desde etapas tempranas de la investigación.
Las irregularidades que denunció tras su detención
Después de recuperar su libertad, Leonardo también habló sobre algunas situaciones que le parecieron extrañas durante su detención. Entre ellas mencionó la presencia de policías que, según observó, utilizaban dispositivos electrónicos para monitorear cámaras de vigilancia en la zona.
El joven señaló que varios elementos de seguridad parecían coordinarse mediante radios de comunicación, aunque todos se encontraban en el mismo sitio al momento de los hechos.
“Había policías con tabletas que controlaban las cámaras de la colonia. Esto está muy raro. Vienen hablando por radios como si vinieran de diversos lugares, pero en realidad todos estábamos en el mismo lugar”.
Estas declaraciones forman parte de los cuestionamientos que la familia mantiene sobre la forma en que se desarrolló el proceso que terminó con la privación de la libertad de Leonardo durante más de un año.
“Se convirtió en una pesadilla”: así intenta reconstruir su vida tras salir de prisión
Hoy, Leonardo Emmanuel Gómez Pineda intenta recuperar el tiempo perdido junto a su esposa, sus hijos y sus hermanos. Egresado de la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM, asegura que la experiencia dejó una huella profunda en su vida personal y emocional.
Tras pasar 15 meses en prisión, describe ese periodo como una etapa marcada por la incertidumbre y el miedo de perder su futuro debido a una acusación que asegura nunca debió enfrentar.
“Un poco una pesadilla. Tuve un día, una noche en la vida que no había vivido y se convirtió en una pesadilla en realidad porque llegó un momento en el que yo me veía perdido”.
Su familia comparte ese sentimiento y sostiene que el caso evidenció fallas graves en el actuar de las autoridades, especialmente porque, afirman, existían pruebas que apuntaban a su inocencia.
Luis Alonso Gómez expresó la frustración que vivieron durante todo el proceso.
“Da mucho coraje saber cómo se mueven las cosas en México, el mal actuar de los policías. No es posible que teniendo todas las evidencias mi hermano tuvo que estar un año, dos meses y casi tres privado de su libertad”.
La liberación de Leonardo pone fin a una etapa de 15 meses de encarcelamiento, pero también deja abiertas preguntas sobre los procesos de investigación y procuración de justicia. El caso ha generado cuestionamientos sobre cómo una persona que asegura estar a kilómetros de la escena de un crimen pudo permanecer tanto tiempo en prisión antes de recuperar su libertad.