El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advirtió sobre lluvias muy intensas en varios estados del país. Sin embargo, en redes sociales algunos usuarios afirman que se aproxima una “tormenta negra”. Te explicamos por qué este término no es adecuado y cuál es su origen.
La agencia meteorológica advirtió sobre precipitaciones de hasta 75 litros por metro cuadrado, lo que las haría muy intensas. Los estados afectados son Sonora (al noreste), Chihuahua (norte), Tamaulipas (norte, centro y sur), San Luis Potosí (este), Hidalgo (norte y noreste), Puebla (norte) y Veracruz (norte).
Estas lluvias no solo pueden causar inundaciones; también pueden causar la elevación súbita en los niveles de los ríos. Las precipitaciones continuarán durante el sábado 7 de noviembre y la madrugada del domingo.
El día de mañana, según el SMN, habrá lluvias muy fuertes con puntuales intensas con hasta 150 litros por metro cuadrado en Coahuila (al noreste), Nuevo León (norte) y Tamaulipas (noroeste). Chihuahua (centro y noreste) y Chiapas (este) también verán precipitaciones de hasta 75 litros por metro cuadrado.
Estas tormentas se consideran en extremo fuertes y pueden estar acompañadas de tormentas eléctricas. De ocurrir en la Ciudad de México, obligarían a activar la alerta púrpura, la más alta en la escala de Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC).
No obstante, bajo ninguna circunstancia podrían calificarse como “tormentas negras”, como se ha afirmado en redes sociales. En junio de este año, Fabián Vázquez Romaña, director del SMN, explicó en exclusiva a N+ sobre la imprecisión de llamar así a esta clase de fenómenos:
“Tormenta negra es un término que no tiene nada que ver con esto. La tormenta negra es simplemente un error”, explicó el funcionario.
Según explicó Vázquez Romaña, el término “tormenta negra” no tiene un propósito científico, tampoco tiene una validez normativa. Su uso se debe solo a la apariencia del cielo momentos antes de una lluvia intensa.
El mote tiene su origen en Hong Kong, donde es usado por las autoridades meteorológicas para advertir sobre las lluvias torrenciales que enfrentan cada temporada. En México, no tiene ninguna utilidad y, por el contrario, puede confundir a la población sobre la gravedad de las precipitaciones.
Por ello, el funcionario señala que es preferible evitar su uso y apegarse a la nomenclatura de Protección Civil y que considera el color púrpura como el nivel máximo de alerta:
“Tergiversaron el término de manera que quedó como que la tormenta negra, pero realmente tiene que ver con un color de alertamiento que usan allá y aquí no se usa para nada”.