En Suchitlán, comunidad indígena del municipio de Comala, Colima, el Día de Muertos tiene sabor y forma particular: un pan tradicional elaborado en figura humana que representa el alma de los difuntos que regresan para visitar a sus seres queridos.
Conocido como “jesucito” o "monito", este pan se acompaña de otra pieza en forma de corona, que simboliza una ofrenda y el vínculo entre la vida y la muerte. De acuerdo con Tonantzin Medina García, investigadora del Centro INAH Colima, se coloca una figura por cada persona que se espera recibir en el altar.
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Una de las personas que mantiene viva esta tradición es Rubén Elizondo Fuentes, panadero de Suchitlán, quien desde hace 63 años prepara estas piezas ceremoniales con ingredientes como harina, azúcar, levadura, agua, huevo y manteca.
“Dicen por ahí, hecho todo con amor, pues sí, la mera verdad”, comparte el panadero sobre la elaboración de este alimento tradicional.
Previo al Día de Muertos, los panes se acomodan en chiquihuites de carrizo, elaborados también por artesanos de la comunidad, para su venta. Su distribución ha llegado a otros estados, como Oaxaca y Jalisco, e incluso al Zócalo de la Ciudad de México, donde han formado parte de las ofrendas representativas de Colima.
En Suchitlán, los altares tienen una característica particular: se colocan sobre una mesa sin niveles, con un jesucito, una corona de pan y un plato por cada familiar fallecido. La ofrenda se complementa con limón, plátano, tamales de muerto preparados con frijoles, elote y queso seco, quesadillas, elotes cocidos, agua, flores y veladoras.
Esta disposición responde a una ritualidad específica que, como explica la investigadora Tonantzin Medina, no depende de los gustos personales de los difuntos, sino del significado tradicional de cada elemento.
Con raíces que se remontan a la época colonial, el pan jesucito forma parte de las celebraciones del Día de Muertos en Colima desde hace más de un siglo. Su elaboración y presencia en los altares mantienen viva una herencia cultural que une a las familias de Suchitlán con la memoria de sus antepasados.