A un año de la muerte de Ozzy Osbourne, su hija Kelly Osbourne compartió detalles íntimos sobre cómo la familia decidió despedirse del legendario cantante de Black Sabbath.
En una entrevista publicada este lunes por la revista Hello!, Kelly, de 41 años, reveló que su padre nunca fue trasladado a una morgue tras fallecer en julio de 2025.
"No pusimos a mi papá en ningún tipo de morgue", explicó Kelly. "Llegó directo a casa, y pudimos pasar unos días con él y hacer duelo junto a él, y asegurarnos de que todo fuera como queríamos que fuera".
La conductora y exintegrante de Fashion Police, hija de Ozzy y Sharon Osbourne, compartió este recuerdo como parte de una reflexión más amplia sobre cómo su familia atravesó el duelo.
Fueron los fans del músico quienes, en los primeros momentos de dolor, se convirtieron en un sostén fundamental para ellos.
"Nos salvó cada nota, cada flor, cada regalo que nos enviaron; lo recibimos, lo leímos, lo reconocimos, y a las personas a las que pudimos encontrar el tiempo para escribirles y agradecerles, lo hicimos. Nos mostró que lo amaban tanto como nosotros lo amábamos a él. Porque de verdad era así", contó la actriz y cantante.
Kelly también aprovechó para hablar del orgullo que siente por las raíces de su padre en Birmingham, Inglaterra. "Estoy tan orgullosa de que la mitad de mí sea de una ciudad como Birmingham", dijo. "Son gente sencilla y trabajadora que dice las cosas como son. Son personas increíbles y no creo que a Birmingham se le dé el crédito suficiente".
La actriz, modelo y cantante admitió que, a pesar del apoyo recibido, la pérdida de su padre le pasó factura tanto física como emocionalmente.
"No lo navegué bien, no estaba bien", dijo. "¿Cómo puedes navegar algo tan cruel cuando estás tan enferma? Estoy mejorando mucho. Tengo toda la ayuda que necesito y estoy agradecida por el apoyo que tengo en mi vida".
Kelly reconoció que su vida cambió para siempre. "Nunca volveré a ser la persona que era antes de que mi papá muriera... una parte de mí también murió".
Ozzy Osbourne murió en julio de 2025 a los 76 años a causa de un infarto; le sobreviven sus hijos Elliot Kingsley, Jessica y Louis Osbourne (de su primer matrimonio con Thelma Riley), así como Kelly, Aimee y Jack Osbourne, sus otros hijos con Sharon.