El rapero Macklemore anunció que donará un millón de dólares a seis organizaciones que apoyan directamente a Palestina. El monto corresponde a las ganancias que obtuvo por su participación como telonero de Ed Sheeran en The Loop Tour, antes de ser excluido de la gira.
Además, retó públicamente al empresario Robert Kraft, dueño de los New England Patriots y del Gillette Stadium, a igualar la cifra.
En un comunicado, el rapero explicó que busca regresar a la conversación esencial.
"La gente en Palestina sigue siendo asesinada, sigue viviendo bajo una ocupación militar y sigue peleando por su libertad", escribió.
De acuerdo con reportes, Robert Kraft fue quien vetó a Macklemore de presentarse en el Gillette Stadium luego de que el rapero gritara "Palestina libre" e interpretara una canción de protesta contra Israel en el show de apertura del concierto de Sheeran en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
Kraft también presionó a otros recintos para que lo dejaran fuera de la gira por completo, según Macklemore. El empresario, que es judío y ha encabezado iniciativas contra el antisemitismo, calificó las palabras del rapero como "discurso de odio".
Kraft respondió al reto de Macklemore con un comunicado en el que reveló que Ed Sheeran le pidió que igualara su donación.
"Ed me llamó y me pidió que me comprometiera con 2 millones de dólares para igualar su donación destinada a la ayuda en la región y combatir esta crisis humanitaria", explicó Kraft.
El comunicado, sin embargo, no precisó qué organizaciones recibirían el dinero ni confirmó de forma explícita que la ayuda estuviera dirigida a Palestina, lo que generó reacciones en redes.
El caso ha causado un debate más amplio sobre la libertad de expresión en la industria musical estadounidense.
Otros teloneros de Sheeran, incluido Finneas, se bajaron de la gira en solidaridad, al igual que su banda. La agrupación danesa Lukas Graham declaró que "el dinero no le da derecho a acaparar la conversación".
La congresista Alexandria Ocasio-Cortez también criticó la postura de Kraft, acusando a un grupo reducido de dueños de estadios de silenciar el tema del conflicto en Gaza.