Una guerra familiar entre los hermanos de Selena Quintanilla se dio a conocer esta semana. A.B. Quintanilla confirmó el martes 1 de septiembre que desde hace un año mantiene una demanda contra su hermana Suzette Arriaga y contra hechos vinculados a su fallecido padre, Abraham Quintanilla Jr., lo que desató un cruce de acusaciones que involucra también a su madre, Marcella Quintanilla.
A.B. señaló a través de un comunicado que mantiene un proceso legal contra su hermana, aunque sin dar detalles concretos.
Aseguró que ha vivido y descubierto situaciones durante el proceso que lo dejaron “profundamente impactado”, algo que jamás imaginó que ocurriría dentro de su propia familia. El músico adelantó que, cuando llegue el momento, dará a conocer su “versión completa” con pruebas.
Según reportes, la demanda de A.B. exigiría 48 millones de dólares a Suzette por su trabajo como productor musical de Selena, además de una auditoría de cada transacción monetaria ante sospechas de mal manejo del dinero.
Los reportes también señalan que A.B. buscaría frenar una presunta venta del 50% del legado de Selena, valuado en 500 millones de dólares, que Suzette estaría negociando en apenas 30 millones, sin su consentimiento.
Por su parte, Suzette y Marcela, hermana y madre del productor, publicaron un comunicado conjunto en el que niegan la existencia de una demanda y las acusaciones.
Afirmaron que Suzette nunca ha sido notificada de ninguna demanda, citatorio o documento legal, y que tras revisar registros públicos no encontraron ningún caso abierto en su contra, por lo que cuestionaron dónde se habría presentado y bajo qué número de expediente.
Ambas negaron de forma categórica cualquier robo o malversación de fondos o bienes pertenecientes a A.B., a su padre, a Marcella, a Chris Pérez o al patrimonio de Selena.
También rechazaron que Suzette esté vendiendo o tenga intención de vender las pertenencias personales de la cantante, aunque distinguieron ese punto de una eventual venta de una participación en el negocio ligado al legado.
Cerraron su mensaje reafirmando su cariño hacia A.B. pese al conflicto, pero insistiendo en que defenderán la memoria de Abraham, el legado de Selena y “la verdad” frente a lo que califican como señalamientos falsos.
Después de esta respuesta, A.B. volvió a pronunciarse. En Instagram publicó un documento que, según él, respalda la existencia del proceso legal, y afirmó que tanto Suzette como sus abogados fueron notificados por correo certificado y electrónico.
Explicó que la demanda está relacionada con supuestos incumplimientos de deberes fiduciarios, lealtad, transparencia y manejo de intereses bajo su responsabilidad, y aseguró que se le solicitaron contratos, documentación e información financiera que nunca fueron entregados.
El productor cuestionó que Suzette involucrara a su madre y que se usara su nombre en el conflicto, y adelantó que este viernes su abogado hablará públicamente para aclarar el caso.
Por ahora, ambas partes mantienen versiones contrapuestas: A.B. asegura tener documentos y notificaciones que prueban el litigio, mientras Suzette y Marcella exigen pruebas concretas del caso.
La disputa tendrá una actualización el próximo viernes, cuando el abogado de A.B. Quintanilla ofrezca su versión pública.