'Los Canales de la Muerte' Parecen No Tener Fin: Familias Buscan entre Toneladas de Basura
Los familiares de desaparecidos no pierden la esperanza y siguen en la búsqueda de personas en el Estado de México

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Los familiares de desaparecidos no pierden la esperanza y siguen en la búsqueda de personas en el Estado de México

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Madres buscadoras se han organizado con recursos propios para explorar los llamados "canales de la muerte" en el Estado de México y, aunque han extraído toneladas de basura, parece que los cauces no tienen fin.
Aun así, los familiares de personas desaparecidas aseguran que continuarán con la búsqueda, con la esperanza de encontrar a sus seres queridos entre los escombros y el lodo de esta red hidráulica que conecta municipios del Valle de México y que, de acuerdo con los colectivos, ha sido utilizada por criminales como una especie de fosa clandestina a cielo abierto.
"Para la gente que quiere deshacerse de un cuerpo, yo creo que es lo más fácil porque se pierde entre toda esta basura y es más difícil de hallar un cuerpo", dijo en entrevista Albina Aguirre Cortés, integrante del Colectivo Feminista Ehécatl.
La madre encontró en los llamados "canales de la muerte" fin a su incertidumbre. Su hijo, Gerardo Armando Ramsés López Aguirre, de 33 años, desapareció el 2 de febrero de 2026. Unos ocho días después fue localizado sin vida por integrantes del colectivo en el canal de desagüe Las Américas, en Ecatepec. Murió de una fractura por estrangulamiento.
"Mi hijo era muy responsable, trabajador, siempre tenía una sonrisa. Era muy positivo, le encantaba bailar. Yo lo hubiese querido encontrar con vida, pero ya está descansando, ya sé dónde está", dijo.
Además de exigir justicia por el crimen de su hijo, Albina decidió volver a los canales y ayudar a familias a ubicar a sus seres queridos.
"Es que hemos explorado solas todo esto; es muchísimo. Han sacado toneladas de basura y parece que no se ha hecho nada, no se le ve fin", lamentó.
"Seguiremos buscando con toda la fuerza y con toda la actitud", aseguró.
Pedro Iván Cardona recorre los "canales de la muerte" buscando a su madre, Teodora Cruz Arellano. La mujer y su esposo, Pedro Cardona Gutiérrez, desaparecieron durante las lluvias del 4 de junio en la Colonia Lázaro Cárdenas. Él fue encontrado sin vida en canales de Coacalco y de ella nada se sabe.
"Aquí estamos buscando a mi mamá desde hace dos meses. A mi papá lo encontramos a los ocho días en el canal, suponemos que se los arrastró el agua porque allá en Tultitlán las canaletas están abiertas", contó.
"Nos hemos sumado a las búsquedas aquí en el canal que estamos haciendo igual por una niña que cayó en esta parte", añadió el señor.
Aunque su caso es distinto al de víctimas de desaparición relacionadas con la violencia, Pedro considera que acompañar a las buscadoras es necesario, pese a los riesgos.
"Es arriesgar la vida porque puedes caer al canal y nadie sabe si vas a salir de ahí", dijo.
"Hay desechos químicos, desechos de industrias, desechos médicos, basura que yo digo: ¿cómo llegó esto aquí? Esto es una cachetada de realidad para cuidarnos mejor", alertó.
En estas jornadas también se mantiene la búsqueda de Mariana Valentina Domínguez Valdez, una niña de 11 años que cayó al canal de Nextlalpan el pasado 5 de mayo mientras jugaba.
Su caso hizo que autoridades, cuerpos de emergencia y colectivos recorrieran kilómetros de cauces retirando basura y maleza.
"La ministerio público Alejandra García, que es la que está a cargo de la carpeta de investigación de la niña Mariana, dio por terminada la búsqueda el 15 de mayo, más de un mes estuvo parado esto", dijo Carmen Zamora, otra integrante del Colectivo Feminista Ehécatl.
"Han estado extrayendo las costras de basura, sobre todo tronando las isletas para que la basura pueda navegar y ver si navega algún resto de la niña Mariana, pero hasta ahorita no, ha sido muy difícil", lamentó.
Muchos sólo ven basura y aguas negras. Quienes caminan las orillas de los "canales de la muerte" ven la posibilidad de tener respuestas para aquellos que buscan a un desaparecido, un accidentado o algún arrastrado por la corriente, con la convicción de no abandonar a quienes aún no regresan a casa.
"Yo debería de estar en mi casa, pero no, aquí estoy luchando, a mi hijo ya lo encontramos, pero hay más; seguimos luchando por encontrarlos", dijo la señora Albina.
"No perdemos la esperanza y seguimos en la búsqueda día tras día", afirmó Pedro Iván Cardona Cruz.
Con información de Dafne Mora y Adrián Tinoco
ASJ