¿Quién Es Regina Martinez, Primera Mexicana en el Esquí de Fondo de los Olímpicos de Invierno?
Arturo de la Sancha
Regina Martínez Lorenzo se convirtió en la primera mexicana en competir en esquí de fondo 10 km en Juegos Olímpicos de Invierno

Regina Martínez debutó en 10 km de esquí de fondo. Foto: AP
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En la pista de Tesero, en la provincia de Trento, Italia, la mexicana Regina Martínez Lorenzo escribió su nombre en la historia del deporte nacional este jueves 12 de febrero de 2026, durante los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina. La atleta de 33 años se convirtió en la primera mexicana en competir en la prueba femenil de esquí de fondo 10 kilómetros, una de las disciplinas más exigentes del programa invernal.
Su participación no solo marcó un hito para México, también evidenció el enorme sacrificio que implica llegar a unos Juegos Olímpicos sin el respaldo económico suficiente.
Regina Martínez Lorenzo cruzó la meta en la posición 108 con un tiempo de 34 minutos y 05 segundos, en una competencia donde las esquiadoras salen una por una, separadas por segundos, y el podio se define por el menor tiempo registrado. Cuando la mexicana terminó su recorrido, ya la esperaban las tres medallistas, entre ellas la estadounidense Jessica Diggins, una de las máximas figuras del esquí de fondo a nivel mundial.
Un resultado histórico para México en una prueba dominada por potencias europeas
Aunque el lugar 108 podría parecer lejano al podio, el contexto cambia al entender que México no es una nación con tradición en deportes de invierno. Países como Noruega, Suecia, Alemania o EUA invierten millones de dólares al año en el desarrollo de atletas de nieve. Tan solo Noruega destinó más de 50 millones de dólares a sus programas invernales rumbo a este ciclo olímpico.
En contraste, Regina Martínez Lorenzo ha tenido que financiar gran parte de su preparación combinando dos profesiones de alto desgaste físico y emocional. Competir en una pista europea diseñada para atletas que entrenan desde la infancia en climas bajo cero representa un desafío enorme para una mexicana que descubrió el esquí de fondo hace apenas cinco años.
Durante la misma jornada olímpica, otra mexicana también dio de qué hablar. Sarah Schleper finalizó en la posición 26 en la prueba femenil de Super-G, demostrando que México continúa abriéndose paso en disciplinas tradicionalmente dominadas por potencias invernales.
De doctora de urgencias a olímpica: una historia que comenzó en el frío de Minnesota
Regina Martínez Lorenzo no creció rodeada de nieve. Su historia con el esquí comenzó mientras estudiaba medicina en el estado de Minnesota, EUA, una región conocida por sus inviernos extremos y temperaturas que pueden descender por debajo de los -20 grados centígrados.
En ese contexto de aislamiento y clima hostil, encontró en el esquí de fondo una vía de escape emocional. La propia Regina ha explicado cómo este deporte se convirtió en su refugio en una etapa particularmente difícil de su vida.
Mi camino no fue muy tradicional, me tocó estudiar medicina en Minnesota, que está junto a Canadá, y ahí fueron mis primeros inviernos súper fríos, horribles, oscuros, y también mucha soledad, entonces encontré el esquí de fondo, que la verdad fue algo que me salvó. Cuando encontré el esquí de fondo dije, esto es algo que puedo hacer aquí en este ambiente tan hostil.
En solo cinco años pasó de principiante a representante nacional en la máxima justa deportiva del mundo.
El precio de un sueño olímpico sin apoyo suficiente
A diferencia de muchos atletas europeos que viven exclusivamente del deporte, Regina Martínez Lorenzo no puede dedicarse de tiempo completo al esquí. Trabaja como médica de urgencias para financiar sus entrenamientos, viajes y competencias internacionales. Sus jornadas pueden extenderse hasta 12 horas en áreas de alta presión, donde cada decisión puede significar la diferencia entre la vida y la muerte.
Trabajo como médico todavía para poder pagar la esquiada, para pagar el sueño, y también porque me fascina mi vocación. Me encanta poder ayudar a las personas, especialmente en momentos muy críticos o vulnerables. Trabajo más en la primavera y en el otoño, cuando no es la temporada de nieve, y así es como lo he podido combinar.
No es fácil, porque mi trabajo de doctora de urgencias tiene turnos largos, de 12 horas, mucho estrés y mucha adrenalina. A veces es fácil olvidarse de comer o tomar agua.
En los últimos dos años, atletas mexicanos de disciplinas como clavados, natación y ciclismo han denunciado recortes o retrasos en becas y apoyos económicos. La situación ha obligado a varios deportistas a buscar empleos alternos o financiamiento privado para mantenerse en competencia internacional.
Otros países como los noruegos, Austria, Francia o Alemania, muchos de estos atletas viven del deporte y no tienen otro trabajo.
Más que una posición, un mensaje para México
El resultado de Regina Martínez Lorenzo en Tesero representa el inicio de una nueva página para los deportes de invierno en México. Con un tiempo de 34 minutos y 05 segundos en su debut olímpico y siendo la primera mexicana en competir en esquí de fondo 10 kilómetros, ya rompió una barrera que parecía inalcanzable.
Su historia abre el debate sobre el apoyo al deporte mexicano y el potencial que podría desarrollarse con mayor respaldo institucional. Mientras tanto, en la fría pista de Tesero, Italia, una médica mexicana demostró que los sueños olímpicos también pueden nacer lejos de la nieve.
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