Este martes comenzó la demolición de una casa vinculada a Pablo Escobar en Medellín. Según el gobierno local, el inmueble era usado para el consumo de drogas, así como para presuntos ritos satánicos.
A través de X, Fico Gutiérrez, alcalde de la ciudad colombiana, dio a conocer imágenes de la demolición. “En Medellín no glorificamos delincuentes ni hacemos apología del narcotráfico”, escribió el funcionario. La casa vinculada al fundador del Cártel de Medellín se ubica en El Poblado, una comuna al sur de la ciudad.
El narcotraficante habitó o estuvo relacionado con varios edificios de la zona. Uno de los más conocidos fue el Edificio Mónaco, una construcción de 8 pisos que contaba con múltiples departamentos, así como dos albercas. El edificio fue demolido en 2019 y en el terreno se construyó el Parque Inflexión.
Pese a los esfuerzos gubernamentales, la impronta del líder del crimen organizado permanece vigente en la zona, una de las más ricas de Medellín. En El Poblado aún se ubica, por ejemplo, un museo privado dedicado al narcotraficante.
En este caso, el inmueble abandonado no solo se había deteriorado severamente, sino que además se había vuelto un foco de inseguridad. Según el propio alcalde de Medellín, aquella casa era usada para el consumo de drogas, así como para supuestos rituales satánicos:
“Iniciamos la demolición de una casa vinculada a Pablo Escobar, en El Poblado, que durante años fue utilizada para el consumo de drogas, presuntos rituales satánicos y narcoturismo”, se lee en la publicación del político del partido Creemos Colombia.
El inmueble de poco más de 1850 metros cuadrados fue adquirido por la esposa del narcotraficante, Victoria Eugenia Henao, en 1979. Después de haber estado en manos de la Fiscalía General, pasó al Fondo para la Rehabilitación, Inversión Social y Lucha contra el Crimen Organizado en 2018. Al respecto, Manuel Villa Mejía, secretario de Seguridad de la ciudad y actual alcalde encargado, declaró:
“Esta intervención también busca recuperar el significado de nuestros espacios. Medellín no puede seguir permitiendo que lugares relacionados con el pasado criminal sean utilizados para promover el narcoturismo o actividades que deterioran la convivencia”.