Destino 2026: Así Votaron los Estadounidenses en la Elección Intermedia
El presidente Donald Trump no apareció en las boletas, pero su imagen sí impactó en la manera en que decidieron los norteamericanos

El presidente Donald Trump no apareció en las boletas, pero su imagen sí impactó en la manera en que decidieron los norteamericanos

"Quiero que imaginen que estoy en la boleta", pidió el presidente Donald Trump a sus seguidores en un mitin en Salina, Kansas, el 1 de noviembre, dos días antes de las elecciones intermedias de Estados Unidos. Era una petición que ya había hecho en otros actos de campaña, aunque él no era candidato.
Los datos de las encuestas de salida muestran que su nombre sí pesó, pero en contra. Quienes dijeron haber votado para expresar oposición a Trump superaron a quienes quisieron apoyarlo. Frente a 2024, el voto republicano disminuyó significativamente en todos los sectores de la sociedad.
Los demócratas ganaron 54 de los 100 escaños del Senado; lograron llevarse la mayoría en la cámara de representantes y voltearon varias gubernaturas a su favor. La elección favoreció a los demócratas más de lo esperado, en todos los estados y grupos de la población.
Una pista sobre ese cambio a favor de los demócratas está en el voto de castigo hacia el presidente Trump.
Entre los afroamericanos, el 61% expresó que votó para expresar oposición a la administración trumpista; entre los hispanos, el 52% y entre los blancos el 41%.
Trump no estaba en la boleta, pero para una parte importante del electorado fue un motivo de voto. Su baja aprobación como presidente y las preocupaciones de los ciudadanos estadounidenses se vieron reflejadas en las boletas este 3 de noviembre.
La economía fue el tema más importante del país para 39% de los votantes, seguida de cerca por el estado de la democracia, con 33%. La inmigración quedó en tercer lugar, con 14%.
El malestar económico se dirigió contra Trump. Cerca de dos tercios de los votantes dijeron que las políticas del presidente empeoraron la economía, y alrededor de 8 de cada 10 de ellos votaron por candidatos demócratas. También cerca de dos tercios dijeron que sus aranceles dañaron la economía, y unos 8 de cada 10 reportaron dificultades financieras severas o moderadas por la inflación.
La preocupación por la democracia apunta en la misma dirección. Alrededor de 7 de cada 10 votantes dijeron que el Congreso no hace lo suficiente para frenar al presidente, incluyendo a unos 4 de cada 10 republicanos. Más de la mitad consideró que la corrupción del gobierno fue crucial en su voto.
Los dos temas que dominaron la elección fueron, para muchos votantes, un juicio sobre el presidente, sus políticas económicas y los límites a su poder.
Si bien, los demócratas tuvieron mejores resultados en esta elección que los republicanos, no en todos los grupos étnicos se vio de la misma manera. Entre los votantes blancos, el voto se dividió por igual: 49% votó por candidatos demócratas y 49% por republicanos.
La ventaja demócrata en realidad vino de las minorías. Entre los afroamericanos, el 90% votó por los demócratas y sólo el 9% por los republicanos, una ventaja de 81 puntos. Entre los latinos fue 64% contra 34%, y en el grupo de otros, 62% contra 36%.
Entre los hispanos, el voto se movió hacia los demócratas respecto a la elección presidencial de 2024. En las elecciones intermedias, 64% de los votantes latinos dijo haber votado por un candidato demócrata a la Cámara de Representantes, 11 puntos más que el 53% de 2024. El voto republicano pasó de 46% a 34%, una baja de 12 puntos.
Los demócratas recuperaron terreno en un grupo que se había movido hacia Trump en 2024. El giro fue claro en Texas, en donde alrededor de 6 de cada 10 votantes latinos apoyaron al demócrata James Talarico para el Senado, y alrededor de 3 de cada 10, al republicano Ken Paxton.
Las razones apuntan a la economía y a la inmigración. En una encuesta de Pew Research previa a la elección, el 60% de los votantes latinos registrados dijo que la inflación y los costos de vida eran factores importantes para su voto, y 33% dijo estar preocupado de que ellos, un familiar o un amigo cercano pudieran ser deportados. La aprobación de Trump entre los votantes latinos registrados era de 24%, frente a 38% al inicio de su gobierno.
El voto en Estados Unidos no solo se dividió por origen étnico. También cambió entre otros grupos demográficos, y la edad es una de las divisiones más claras.
Los jóvenes fueron el grupo más favorable a los demócratas. Entre los votantes de 18 a 29 años, el 73% votó por candidatos demócratas y 25% por republicanos, una ventaja de 48 puntos. La ventaja baja a solo 5 puntos entre los de 45 a 64 años, y entre los mayores de 65, el voto se dividió exactamente a la mitad.
El voto joven es clave para explicar la victoria demócrata. Seis de cada 10 votantes menores de 30 años dijeron que oponerse a Trump fue una razón de su voto para la Cámara de Representantes. Además, para el 43% de los jóvenes la economía fue el tema más importante.
El género también marcó el voto. Las mujeres votaron por los demócratas con una ventaja de 19 puntos: 59% contra 40%. Entre los hombres, el voto se dividió casi por la mitad: 50% por candidatos demócratas y 48% por republicanos.
Frente a 2024, el voto republicano bajó en ambos grupos, pero aún más entre los hombres. Hace dos años, 55% de los hombres votó por Trump; ahora, 48% votó por candidatos republicanos a la Cámara, 7 puntos menos. Entre las mujeres, el voto republicano pasó de 44% a 40%, una baja de 4 puntos.
El nivel educativo también separó el voto. Entre los votantes con título universitario, 63% votó por candidatos demócratas y 35% por republicanos, una ventaja de 28 puntos. Entre quienes no tienen título, que es la mayoría, el voto se dividió casi por la mitad: 50% por republicanos y 48% por demócratas.
Los republicanos ganaron por 2 puntos entre los votantes sin título, así que toda la ventaja nacional de los demócratas salió de los universitarios. El grupo más grande del electorado sigue siendo competitivo para los republicanos.
Pero al ver los resultados por tipo de zona, los republicanos perdieron terreno en todas. Su apoyo está, en general, en las zonas rurales, donde en 2024 llegaron al 69% del voto, y en esta elección cayeron a 57%. Su caída en el campo se da en un contexto concreto: los aranceles de Trump llevaron a China a frenar sus compras de soya, que cayeron 73% en 2025, y las quiebras agrícolas subieron 46%. Los apoyos por 12 mil millones de dólares tienen tope por productor y los agricultores dicen que no cubren sus pérdidas. Las preocupaciones de los campesinos también se vieron reflejadas en las urnas.
Si bien las ciudades nunca han sido la principal base de los republicanos, ahí también retrocedieron, de 33% a 27%, y perdieron los suburbios al pasar de 47% a 40%.
Del otro lado, el voto demócrata subió en las tres zonas. En las ciudades pasó de 65% a 72%. En los suburbios subió de 51% a 59%, pero su mayor cambio se dio en el campo, en donde históricamente han sido más débiles.
El martes 3 de noviembre Donald Trump no estuvo en las boletas, pero las preocupaciones de los votantes sobre su gobierno sí. Los datos muestran que el retroceso republicano fue mayor justo donde más fuertes eran: entre los hombres, en el campo y entre los blancos. Los demócratas crecieron más donde estaban más débiles, lo que sugiere un voto de castigo antes que una adhesión a su propuesta.
Los demócratas no deberían leer este resultado como un triunfo completo: ganaron terreno en casi todos los grupos, como consecuencia de un voto de castigo al presidente Donald Trump, no necesariamente por una ganancia neta de votantes convencidos de apoyarlos.







