Daniel Ortega Afirma Que en Nicaragua "No Volverá a Haber Elecciones"
Ortega gobierna el país centroamericano desde 2017 junto a su esposa, Rosario Murillo

Ortega gobierna el país centroamericano desde 2017 junto a su esposa, Rosario Murillo

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, anuló cualquier posibilidad de alternancia democrática en el país centroamericano al sentenciar que su régimen no permitirá procesos electorales que pongan en riesgo el control del oficialismo.
"Aquí no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el Gobierno, atrapar el poder", dijo el mandatario en un acto en conmemoración del 47 aniversario de la revolución sandinista, celebrado en Managua.
Nicaragua es gobernada desde 2007 por Ortega, un exguerrillero sandinista de 80 años, en medio de denuncias de fraudes electorales o eliminando a la oposición para no tener competencia.
Murillo, que era vicepresidenta de Nicaragua desde 2017, fue designada copresidenta desde febrero de 2025 a través de una reforma constitucional.
En el acto, el mandatario sandinista dijo que los opositores en el exilio andan "agazapados" y los acusó de querer ganar unas elecciones para enriquecerse.
"Pero que se olviden: Aquí no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos atrapar el gobierno, atrapar el poder", enfatizó.
Anunció que van a trabajar con la Asamblea Nacional (Parlamento), subordinada a la Presidencia, "y con las organizaciones correspondientes las leyes para que le pongan un muro, un bloque, a los golpistas, a los vendepatrias, y que por mucha plata (dinero) que le den los yanquis (Estados Unidos), no podrán".
A mediados de febrero de 2025, Nicaragua puso en vigor esa reforma profunda a la Constitución Política que transformó el Estado, eliminó el balance de poderes, y otorgó un poder total a Ortega y Murillo, quienes han recibido críticas por la ONU, la Organización de Estados Americanos (OEA), Estados Unidos, el Parlamento Europeo y opositores nicaragüenses.
La enmienda amplió de cinco a seis años el periodo presidencial, estableció la figura de "copresidenta", que el Ejecutivo "coordine" los demás «órganos» del Estado, que dejan de llamarse poderes, y legalizó la apatridia.
Con información de: EFE
AMP