La categoría de un huracán se basa en la velocidad del viento. Sin embargo, esto no revela toda la información sobre los posibles impactos de la tormenta.
Su categoría aporta datos sobre sus vientos, pero existen otros factores relevantes como el tamaño del huracán y su velocidad de desplazamiento, “que pueden determinar los efectos de la tormenta en cuanto a marejada ciclónica, viento y lluvia”, asegura el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.
La habitual clasificación de "Categoría 1, 2, 3, 4 o 5" asociada a un huracán se basa en la Escala de Vientos de Huracanes Saffir-Simpson. Esta escala, desarrollada en la década de 1970, mide la velocidad máxima de los vientos sostenidos de la tormenta.
Aunque este dato es fundamental para evaluar el potencial de daños por viento, ningún parámetro por sí solo puede abarcar todos los impactos de una tormenta.
La escala de clasificación de huracanes es uno de los métodos usados para evaluar la peligrosidad de los ciclones tropicales, el Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM (ICAyCC) detalla las etapas previas al huracán antes de alcanzar la categoría de meteoro, que es cuando se aplica la escala Saffir-Simpson, los ciclones tropicales pasan por dos etapas:
Depresión Tropical: Se basa por presentar vientos máximos sostenidos menores a 63 km/h. El sistema presenta una circulación cerrada, pero los daños potenciales son mínimos y localizados.
Tormenta Tropical: En esta fase, los vientos alcanzan velocidades entre 63 y 118 km/h. Aunque los daños siguen siendo mínimos, pueden afectar la vegetación y causar algunas inundaciones en carreteras y caminos costeros.
La escala Saffir-Simpson para huracanes. Una vez que los vientos máximos sostenidos superan los 118 km/h, el ciclón tropical adquiere la categoría de huracán y se clasifica en cinco niveles según la escala Saffir-Simpson:
Huracán Categoría 1: Vientos de 119-153 km/h. Los daños son mínimos, principalmente a muelles y estructuras no esenciales, con caída de vegetación e inundaciones en carreteras costeras.
Huracán Categoría 2: Vientos de 154-177 km/h. Provoca daños moderados, incluyendo afectaciones a árboles, muelles y caminos costeros.
Huracán Categoría 3: Vientos de 178-208 km/h. Ocasiona daños extensos, como la destrucción parcial de casas, edificaciones costeras y muelles, así como derribo de árboles altos y marejadas que inundan zonas costeras.
Huracán Categoría 4: Vientos de 209-251 km/h. Genera daños extremos, con colapso parcial de techos y muros, severas afectaciones a edificaciones costeras e inundaciones importantes en zonas planas por debajo de los tres metros sobre el nivel del mar.
Huracán Categoría 5: Vientos superiores a 252 km/h. Representa la categoría más destructiva, con colapsos generalizados de techos y paredes, arrastre de construcciones ligeras y erosión grave de playas. Las inundaciones pueden extenderse cientos de metros tierra adentro, dependiendo de la topografía y la marea de tormenta.
HVI