Este viernes, decenas de miles de trabajadores y estudiantes salieron a las calles de Bruselas, Bélgica, para protestar contra la política de ajuste del Gobierno federal.
Además, amenazaron con una huelga general a finales de noviembre 2026 por parte de los mayores sindicatos del país.
En la multitudinaria manifestación participaron alrededor de 30 mil personas, de acuerdo con informes policiales, aunque el sindicato socialista FGTB cifró la participación en 50 mil participantes.
Alrededor de las 11:00 hora local, los trabajadores y estudiantes salieron en marcha de la estación Central hacia la del Midi.
Al enorme grupo se incorporó también el sindicato cristiano CSC tras acudir a las sedes de los cinco partidos de la llamada coalición "Arizona": la Nueva Alianza Flamenca (N-VA, nacionalistas flamencos), el Movimiento Reformador (MR, liberales francófonos), Los Comprometidos (Les Engagés, demócratas cristianos francófonos), Vooruit (socialdemócratas flamencos) y los Demócratas Cristianos y Flamencos (CD&V), donde entró a negociar con algunos de ellos.
La protesta llegó en plena negociación presupuestaria: el Gobierno del primer ministro, Bart De Wever, busca unos 10 mil millones de euros adicionales para las cuentas federales y debe repartir las medidas en el llamado "cónclave presupuestario", una negociación a puerta cerrada entre los líderes de la coalición.
La Comisión Europea espera el plan presupuestario belga antes del 15 de octubre, y De Wever deberá pronunciar su discurso anual sobre el estado de la unión ante el Parlamento federal la próxima semana.
En ese marco, FGTB reclama que el Gobierno no toque la indexación automática de los salarios, no suba el IVA ni introduzca el cómputo anual de la jornada laboral.
Ambos sindicatos defienden una alternativa de unos 21 mil millones, basada en que las rentas del capital y las grandes fortunas contribuyan más y en recortar gastos ineficaces.
"No es en el bolsillo de los trabajadores ni de los beneficiarios sociales donde hay que buscar, sino en el de los más ricos", dijo a la agencia EFE Myriam Delmée, presidenta del SETCa, el sindicato de empleados, técnicos y cuadros de la FGTB.
"Ya hay una huelga programada a finales de noviembre: o cede, o endureceremos las acciones", dijo.
Esta es la cuarta manifestación nacional del año y se suma a una oleada de protestas contra la política del Gobierno que incluyó una huelga de tres días en noviembre pasado.
En esta ocasión se unen docentes y alumnos que protestan contra los recortes educativos de la Federación Valonia-Bruselas, gobernada por MR y Les Engagés.
La jornada además coincidió con huelgas en el transporte, con unos 140 vuelos cancelados en el aeropuerto de Bruselas. El lunes está prevista una huelga ferroviaria y en los servicios públicos.
En este panorama, al margen de la marcha, cientos de jóvenes se enfrentaron a la policía, la cual respondió con cañón de agua y gas lacrimógeno.
Varias bicicletas de alquiler fueron incendiadas en la plaza aledaña.
SPB