Varios incendios de rápida propagación han azotado el sur de California, Estados Unidos, este viernes, al destruir viviendas y obligar a evacuar a cientos de residentes mientras las autoridades luchan por contener las llamas.
El "incendio norte" o Norte Fire, que se propaga rápidamente por el condado de Orange, colindante con Los Ángeles, concentra el mayor foco de preocupación tras haber arrasado con al menos cuatro viviendas en las zonas de San Clemente y San Juan Capistrano.
Las llamas se originaron en la mañana de viernes y arrasaron en pocas horas con 185 hectáreas, mientras se mantienen las órdenes de evacuación en ambas localidades, de acuerdo con el último parte emitido por el Departamento de Bomberos de California (CalFire).
Otro de los puntos donde más operarios trabajan para frenar las llamas se encuentra en la ciudad costera de Malibú con el incendio Bryson, que permanece activo desde ayer y ya ha arrasado 59.5 hectáreas, aunque han logrado contener 17% de su propagación, explicó CalFire.
Más de 400 personas se han desplazado para combatir las llamas que, por su intensidad y proximidad a la zona, recuerdan a los devastadores incendios que azotaron el condado de Los Ángeles en enero de 2025.
La ola de incendios, que comenzó el 7 de enero y tardó más de tres semanas en controlarse por completo, dejó al menos 31 muertos, 150 mil evacuados, más de 16 mil estructuras destruidas, y pasará a la historia de Estados Unidos como uno de los desastres naturales más costosos.
Estos incendios mantienen además a miles de personas sin electricidad tras el corte del suministro eléctrico.
El Servicio Meteorológico Nacional pronosticó ráfagas de viento de más de 64 kilómetros por hora que se han registrado en la zona de Santa Ana, además de "condiciones meteorológicas críticas para la propagación de incendios y el calor inusual" en todo el sur de California hasta el sábado.
HVI