El presidente Donald Trump aprobó la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, sentenciado a muerte por el ataque en 2009 en Fort Hood, que dejó 13 personas muertas y 32 heridas.
Fue el vocero del Pentágono, Sean Pernell, quien anunció que el secretario de Guerra, Pete Hegseth, propuso al mandatario la medida y este la aceptó. Ahora, el funcionario tendrá que decidir la fecha y el lugar de la ejecución.
Hasan abrió fuego contra soldados estadounidenses desarmados en la instalación militar de Texas y durante el ataque gritó “Allahu Akbar”. Tras un juicio, Hasan fue condenado por 13 cargos de asesinato y 32 por intento de homicidio.
Desde su llegada a la Casa Blanca, en 2025, Trump dio un impulso a la pena de muerte como método de disuasión. Además, llamó a contemplar otros métodos de ejecución más allá de la inyección letal.
La pena de muerte se aplica a nivel federal en delitos graves como el terrorismo.
Entre las nuevas formas para aplicar la pena capital se consideraron, según un documento del Departamento de Justicia en abril de 2026, están: el pelotón de fusilamiento, electrocución y gas letal.
Según la información contemplada en el texto, el fusilamiento es un método eficaz ante los problemas de suministro de químicos para aplicar la inyección letal, además de tener larga data en los Estados Unidos.
"La ejecución por pelotón de fusilamiento tiene una larga historia en Estados Unidos. Su primer uso tuvo lugar en 1608 en la colonia de Jamestown, Virginia", el primer asentamiento inglés en lo que hoy es este país, en 1607.
En 1878, la Corte Suprema decidió por unanimidad que esta forma de ejecución no infringía la Octava Enmienda, enfocada en no infringir castigos crueles e inusuales.
Incluso algunos jueces han dicho que se piensa que el fusilamiento es retrógrado, pero la evidencia sugiere que bien aplicado puede ser indoloro y que históricamente tiene menos ejecuciones fallidas.
La más reciente pena capital por fusilamiento ocurrió el 7 de marzo de 2025, en Carolina del Sur, donde Brad Sigmon, de 67 años, fue ejecutado por esta método.
Actualmente, cinco entidades permiten el fusilamiento como forma de aplicar la pena de muerte en Estados Unidos: Utah, Carolina del Sur, Oklahoma, Mississippi y Idaho.
En general, la forma en la que se aplica la ejecución consiste en poner un blanco en el corazón del sentenciado. Después, se le cubre la cabeza y, posteriormente, se realizan los disparos.
De acuerdo con el Centro de Información sobre la Pena de Muerte, desde que se restableció la pena de muerte federal en el país, 16 personas han muerto, la última de ellas, el 16 de enero de 2021, cuando por inyección letal fue ejecutado Dustin Higgs por el asesinato de tres mujeres afroamericanas.
Con información de N+
ICM