Cambian las reglas para el uso de pistolas y otro tipo de armamento en Colombia: el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, firmó un decreto para el porte de armas legales en el país, con el que flexibilizó el martes las restricciones, mientras el país se encuentra envuelto en una crisis de seguridad por las mafias del narcotráfico.
El mandatario derechista informó que expidió una orden para suspender un requisito que desde 2015 impedía a los ciudadanos que poseen armas de manera legal portarlas en lugares públicos.
"Durante años se restringió al ciudadano que cumple la ley mientras los criminales siguieron armándose ilegalmente hasta los dientes. Eso tiene que cambiar", ha asegurado el mandatario en un mensaje difundido en sus redes sociales. "Que quede claro: esto NO significa porte indiscriminado", agregó.
De la Espriella firmó el decreto 1368 este 8 de septiembre y, con ello, su gobierno deja vigente un sistema de más de 30 años: el Decreto de Ley 2535 de 1993. Este indicaba las normas y requisitos para la tenencia y el porte de armas, municiones, explosivos y sus accesorios. Asimismo, estableció el régimen para la expedición, revalidación y suspensión de permisos, y las autoridades competentes.
En 2015, el entonces presidente, Juan Manuel Santos, suspendió temporalmente el porte, con base en el argumento de que llevar un arma aumentaba la disposición a usarla.
Aunque el Estado posee el monopolio de la fuerza en Colombia, existe un mercado ilegal para la compra de todo tipo de fusiles, pistolas y municiones.