El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, confirmó este domingo que buscará un cuarto mandato al ser proclamado candidato por el Partido de los Trabajadores (PT) durante una convención realizada en São Paulo. A sus 80 años, el mandatario aseguró que tiene las condiciones para disputar nuevamente la presidencia y afirmó que este será su último intento por llegar al cargo.
Ante miles de simpatizantes, Lula dijo sentirse "muy entero" y aseguró que no pretende dejarse vencer por la edad. "Quiero luchar contra la vejez, no quiero andar arrastrando las piernas", expresó durante su discurso, en el que recordó que esta será la séptima elección presidencial en la que participa.
En los comicios de octubre enfrentará al senador Flávio Bolsonaro, de 45 años, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien permanece preso por el intento de golpe de Estado tras las elecciones de 2022. La elección volverá a enfrentar a los dos grupos políticos que han dominado la política brasileña durante los últimos años.
Aunque no mencionó directamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Lula dedicó parte de su mensaje a la defensa de la soberanía nacional. Afirmó que Brasil no permitirá que otros países influyan en el control de sus recursos naturales y sostuvo que ni Estados Unidos, ni China ni Francia decidirán sobre las reservas brasileñas de minerales estratégicos.
Ventaja anunciada
La campaña comienza en un momento de fricciones entre Brasil y Estados Unidos. Washington impuso en julio nuevos aranceles a productos brasileños tras acusar al país de mantener prácticas comerciales desleales. Lula también ha señalado a Flávio Bolsonaro por, presuntamente, promover acciones para afectar la economía brasileña mediante el respaldo del gobierno estadounidense, acusación que el senador ha rechazado.
Durante el acto, el mandatario recurrió al humor para hablar de su trayectoria política. Comparó sus siete campañas presidenciales con las participaciones de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo en la Copa del Mundo y reiteró que no buscará un quinto mandato. "Después de entregar Brasil perfectamente al pueblo brasileño, nos iremos de vacaciones", comentó junto a su esposa, Janja.
Las encuestas mantienen a Lula con ventaja. Según el instituto Datafolha, obtendría 48% de la intención de voto en una eventual segunda vuelta, frente al 43% de Flávio Bolsonaro. Sin embargo, la contienda también estará marcada por las preocupaciones de los brasileños sobre el costo de vida, la seguridad pública y el déficit fiscal.
Además, la campaña del presidente enfrenta un nuevo desafío tras la apertura de una investigación judicial contra uno de sus hijos por presuntos actos de corrupción y tráfico de influencias.