El gobierno británico señaló que su compromiso con esas islas es "absoluto e inamovible", en la primera reacción tras el mensaje emitido la víspera por el presidente de Argentina, Javier Milei, respecto a que hay vientos de cambio para reivindicar ese territorio.
El encargado de responder a una serie de declaraciones, acciones y críticas lanzadas por Milei fue el ministro de Defensa británico, Wes Streeting, quien en una publicación en X recordó que "Las Malvinas son británicas porque los isleños allí eligieron ser británicos".
Con esas palabras, se refiere al referéndum celebrado en las islas en 2013, en el que la permanencia en el Reino Unido ganó con un 99.8 % de los votos, y solo tres personas votaron en contra.
Sobre este tema, Milei dijo en mensaje a la nación que los isleños, como constituyen "una población implantada en un territorio usurpado, no tienen un derecho legítimo a la autodeterminación".
Respecto al anuncio del mandatario sudamericano de sancionar a las compañías que operen en tierra o aguas para explotar los recursos naturales en ese territorio, Wes dijo: "Hablan más de política interna argentina que de las Malvinas".
Con su alusión a los recursos naturales, Milei se refería en particular al proyecto de extracción de crudo en las islas de la israelí Navitas y la británica Rockhopper, que podría marcar el inicio de la explotación petrolera en el archipiélago ocupado por el Reino Unido desde 1833.
Que sea el ministro de Defensa el que primero responde a Milei es significativo, ya que el presidente argentino prometió además en sus palabras de anoche construir una base militar en uno de los puntos continentales más cercanos al archipiélago del Atlántico sur.
Por su parte, una fuente cercana al primer ministro británico dijo a la BBC: "No es la primera vez que un Gobierno argentino pronuncia amenazas contra los isleños. Nosotros dejamos claro que la autodeterminación de esos habitantes se extiende al derecho a explotar sus riquezas naturales".
Las palabras de Milei ocupan esta mañana las portadas de los portales informativos británicos, que recuerdan además las últimas declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump de que su país podría revisar su postura de tradicional neutralidad sobre esas islas, reclamadas históricamente por Argentina y que causaron en 1982 una guerra entre británicos y argentinos.
Ante el apoyo o guiño hecho por Trump, el presidente Milei aseguró que "en el mundo corren vientos de cambio favorables a nuestro reclamo".
Milei se permitió además duras críticas contra el Reino Unido por motivos sin relación alguna con las Malvinas, cuando dijo que ese país enfrenta "múltiples crisis de carácter migratorio, demográfico y económico, que difícilmente tengan solución".
Agregó que está "claro que ellos recorren un camino de declive", un discurso muy parecido al que suele utilizar Donald Trump, quien hace frecuentes alusiones a la supuesta decadencia británica.
Milei aborda el tema mientras se registra un deterioro en la aprobación de su gobierno, a poco más de un año de las elecciones en las que buscará un segundo mandato.
Sondeos recientes ubican la aprobación de su gestión en torno al 34% de los encuestados y una desaprobación de más del 55%.
ICM