Congreso Aprueba Destitución del Presidente de Paraguay, Santiago Peña
El Senado lo declaró culpable por presuntos beneficios a la institución financiera; Pedro Alliana asumiría la Presidencia

El Senado lo declaró culpable por presuntos beneficios a la institución financiera; Pedro Alliana asumiría la Presidencia

El Senado de Paraguay aprobó este viernes 6 de noviembre de 2026 la destitución del presidente Santiago Peña, luego de declararlo culpable de faltas graves relacionadas con el colapso financiero de Ueno Bank, institución con la que mantuvo vínculos empresariales.
La decisión se produjo después de que el mandatario anunciara su renuncia el jueves 5 de noviembre, en medio de un proceso de juicio político impulsado por legisladores. Sin embargo, el Congreso no formalizó su dimisión y optó por continuar el procedimiento para determinar su responsabilidad política.
Los senadores acusaron a Peña de utilizar su cargo para beneficiar a una institución financiera en la que tenía intereses económicos, exponiendo recursos públicos del sistema de pensiones a posibles pérdidas.
Tras la destitución, el vicepresidente Pedro Alliana sería su sucesor al frente del Ejecutivo paraguayo.
La decisión de no aceptar la salida de Peña mediante una renuncia tuvo consecuencias constitucionales y políticas.
Al declararlo culpable mediante un juicio político, los senadores impidieron que conservara los beneficios previstos para los expresidentes que dejan el cargo por otras vías, entre ellos un escaño vitalicio en el Senado y la inmunidad parlamentaria.
De esta manera, el exmandatario quedó expuesto a posibles procesos judiciales por las investigaciones relacionadas con las operaciones financieras de Ueno Bank.
Los fiscales abrieron el jueves tres investigaciones penales sobre los depósitos de recursos públicos en la institución bancaria. Los procedimientos están dirigidos contra Peña, el vicepresidente Pedro Alliana y funcionarios y exfuncionarios del Banco Central del Paraguay y del fondo estatal de pensiones.
La crisis comenzó el 3 de noviembre, cuando el Banco Central del Paraguay anunció el inicio del procedimiento de resolución de Ueno Bank, después de detectar que su índice de solvencia se encontraba por debajo del 50 por ciento del mínimo requerido.
La situación generó preocupación entre los clientes y derivó en cuestionamientos sobre las operaciones financieras de la institución y sus vínculos con el poder político.
Santiago Peña tuvo participación accionaria en el Grupo Vázquez, conglomerado relacionado con Ueno Bank, hasta 2025. Este antecedente se convirtió en uno de los principales argumentos de la oposición para señalar posibles conflictos de intereses durante su administración.
Los legisladores acusaron al mandatario de favorecer al banco mediante decisiones relacionadas con su posición en el Gobierno y de exponer fondos públicos de pensiones a posibles pérdidas.
En pocos años, Ueno pasó de ser una institución financiera poco conocida a convertirse en uno de los bancos más grandes de Paraguay.
Tras la decisión del Senado, el vicepresidente Pedro Alliana sería quien asumiría la Presidencia para completar el periodo de gobierno.
Alliana también fue mencionado en las investigaciones penales abiertas por los depósitos públicos en Ueno Bank.
La destitución de Peña marca un nuevo episodio en la crisis financiera y política que comenzó con la intervención de la institución bancaria y que derivó en acusaciones sobre posibles conflictos de intereses, investigaciones penales y cuestionamientos al manejo de recursos públicos en Paraguay.
PT