Este sábado, comenzó el retiro del nombre de Donald Trump de la fachada del Centro Kennedy, el cual había sido incluido en diciembre de 2025, causando una polémica más al mandatario.
Las maniobras iniciaron para cumplir con el ordenamiento judicial emitido el pasado 29 de mayo por el juez Christopher Cooper, quien señaló que el nombre del actual mandatario no podía estar en el inmueble cultural.
Aunque la orden dictaba que el retiro debía quedar listo el viernes, la administración del Centro pidió al juez extender el plazo al mediodía del sábado debido a las tormentas eléctricas en la zona de Washington.
En la solicitud, el Centro Kennedy aseguró que "los trabajos de retirada están en marcha" y que "concluirán en las primeras horas de la mañana".
Tras mejorar el clima, los trabajadores colocaron lonas en los andamos e iniciaron las labores para retirar las letras del nombre de Trump que, por cierto, estaban encima del nombre del fallecido presidente Kennedy.
Decenas de personas pasaron horas en la plaza frente al Centro Kennedy el viernes tomando fotos y vitoreando ocasionalmente mientras coreaban "quítenlo".
Directiva a su favor
En el inicio de su segundo mandato, Trump fijó su mirada en el famoso recinto cultural y artístico. De inmediato, destituyó a la anterior dirección y la reemplazó por una junta de fideicomisarios que lo nombró presidente.
Su nombre se añadió rápidamente al edificio, apenas once meses después de haber ganado las elecciones presidenciales de Estados Unidos.
La decisión del juez Cooper impidió también el cierre del lugar, ya que Trump había ordenado que estuviera en remodelación durante dos años tras las fiestas patrias de julio.
Además, reiteró que el Congreso es el único poder que puede hacer cambios al nombre del Centro Kennedy, fundado en 1971 y bautizado en honor al presidente asesinado en Dallas, Texas, en 1963.
Esfuerzos en vano
La dirección del Centro, cercana a Trump, se manifestó en contra de la decisión colegiada y en el mismo tono que el actual mandatario, señaló que la justicia interfería en una remodelación necesaria.
Y aunque ha luchado para que el nombre de Donald Trump no sea removido del edificio, ha acatado la decisión del juez Cooper también en otros elementos.
Por ejemplo, un memorando del 4 de junio de la oficina del asesor jurídico del Centro Kennedy dirigido al personal indicó que las firmas de correo electrónico, el membrete y otros documentos deben reflejar el nombre el centro como The John F. Kennedy Center for the Performing Arts o Kennedy Center.
ICM