Trump Pone en la Mira al Lobo Mexicano; Busca Quitarle Protección
El mandatario firmó una orden ejecutiva para que el secretario del Interior, Doug Burgum, tome la decisión de retirar o no las protecciones a estos animales

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El mandatario firmó una orden ejecutiva para que el secretario del Interior, Doug Burgum, tome la decisión de retirar o no las protecciones a estos animales

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La medida fue tomada este viernes y busca determinar si los ejemplares cumplen con los criterios para retirarles las protecciones contempladas por la Ley de Especies en Peligro de Extinción.
En un plazo de 90 días, Burgum deberá tomar una decisión, como parte de los esfuerzos de la administración para apoyar a los rancheros que denuncian ataques de lobos contra su ganado.
Durante su primer mandato, Trump ya había ordenado retirar a los lobos grises de la lista federal de especies en peligro de extinción, pero un tribunal anuló posteriormente esa medida.
La orden de Trump fue condenada por organizaciones protectoras de animales. Greta Anderson, subdirectora de Western Watersheds Project, afirmó en un comunicado hacen más daño a la industria ganadera los acuerdos comerciales y el clima que los lobos.
Las organizaciones defensoras de los lobos han señalado que los ganaderos pueden recibir una compensación por las pérdidas causadas por la depredación de lobos a través de programas estatales y federales.
Asimismo, los departamentos estatales de vida silvestre financian medidas para mitigar los conflictos, como el retiro de animales muertos y la vigilancia de los rebaños durante el pastoreo, que pueden ayudar a reducir los comportamientos de habituación.

Es decir, los rancheros y ganaderos no están en el desamparo frente a los ataques que pudieran cometer los lobos grises y los lobos grises mexicanos. Sin embargo, el panorama para los animales es distinto.
Según cifras del Grand Canyon Wolf Recovery Project, un censo reciente confirmó la presencia de 317 lobos grises mexicanos en estado salvaje en Arizona y Nuevo México.
Esta población enfrenta importantes desafíos genéticos, por lo que sus defensores advierten que debilitar las protecciones federales podría poner en riesgo décadas de esfuerzos de recuperación.
“El problema no son los lobos mexicanos, sino el enfoque de la administración para resolver los supuestos conflictos. Si la administración realmente quisiera apoyar a los ganaderos, daría prioridad a aumentar la financiación de iniciativas no letales para crear soluciones duraderas”, señaló Regan Downey, directora de educación y defensa del Wolf Conservation Center.
ICM