Trump Advierte que Son Enemigos Quienes Llamen Inteligencia Artificial a la Superinteligencia
El presidente de EUA ha insistido en cambiar el nombre de la IA ante la coyuntura sobre los riesgos que han señalado especialistas

El presidente de EUA ha insistido en cambiar el nombre de la IA ante la coyuntura sobre los riesgos que han señalado especialistas

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reforzó su respaldo al desarrollo de la inteligencia artificial, la cual exige que sea llamada "Superinteligencia" o de lo contrario sería considerado como "enemigo".
A través de su cuenta de Truth Social, el republicano señaló que este es un término más preciso y ampliamente aceptado.
Trump ha intensificado su respaldo al desarrollo de la inteligencia artificial mediante una estrategia centrada en la aceleración tecnológica sin restricciones estatales, además de la creación de los nuevos organismos federales.
Esto debido a que considera que esta tecnología es una revolución superior a la llegada del internet, por lo que ha promovido mantener una ventaja competitiva en Estados Unidos frente a China.
En días recientes, Trump anunció la creación de la Fuerza de la Superinteligencia, un comité de coordinación que opera en la Casa Blanca, bajo su mando y el de su jefa de gabinete, Susie Wiles, para unificar los esfuerzos de gobierno para potenciar la industria.
El pasado martes 29 de septiembre, el presidente de Estados Unidos firmó una orden ejecutiva para reemplazar el término inteligencia artificial por Superinteligencia (SI) ya que le parecía despectivo y que se quedaba corto ante las capacidades reales de la tecnología.
La disputa entre Trump y ejecutivos de industria tecnológica comenzó a mediados de septiembre de 2026, cuando varios de los principales ejecutivos de la industria de inteligencia artificial expresaron públicamente preocupación por la velocidad con la que avanzaba la tecnología.
Entre ellos estaba Dario Amodei, CEO de Anthropic, quien pidió que las empresas y los gobiernos fueran más cautelosos y establecieran mecanismos de seguridad y evaluación independiente. Sam Altman, de OpenAI, y Elon Musk también coincidieron en que existían riesgos que justificaban extremar precauciones.
Donald Trump interpretó estas advertencias no como una preocupación legítima, sino como una amenaza para el liderazgo estadounidense en IA, pues consideró que frenar el desarrollo tecnológico permitiría que China tomara ventaja.
El punto más polémico llegó el 14 de septiembre, cuando Trump publicó en Truth Social que existía una "conspiración enfermiza” contra la IA y los centros de datos, y afirmó que China era la única que se beneficiaba de ella. En ese mensaje utilizó términos particularmente agresivos contra quienes promovían mayores controles: los llamó "teóricos de la conspiración, traicionistas, traidores y filtradores".
Trump además dirigió sus críticas específicamente contra Amodei, a quien acusó de presentarse como un “perfect little angel” pese a que, según Trump, su administración ya había intervenido para impedir que compañías de IA hicieran cosas potencialmente peligrosas.