Las autoridades clausuraron un anexo con 167 internos en la colonia Oblatos, en Guadalajara, por no contar con una licencia para operar, además de otras deficiencias en las medidas de seguridad y condiciones de hacinamiento.
El 6 de agosto, tras un cateo realizado en este centro de rehabilitación ubicado en la calle Dionisio Rodríguez, a su cruce con Esteban Loera, las autoridades aseguraron armas, más de un millón de pesos y detuvieron a un hombre.
Se localizó un arma de fuego tipo revólver, dos manoplas, un dispositivo de descargas eléctricas, celulares, un disco duro, un cuchillo, tres navajas y un machete con manchas rojas, así como la cantidad exacta de un millón 220 mil 487 pesos.
El detenido fue identificado como José de Jesús ‘N’, y es acusado del delito de fraude.
“No sé qué pasaría, no sé cuándo fue ahora, mañana, cuándo fue. No, dice que tenía buenas atenciones porque él de hecho dormía aquí, a él le daban permiso de salir, dormir, salirse”, manifestó un familiar de uno de los internos.
Los internos aseguran que no estaban privados de la libertad
Un total de 150 hombres, 3 mujeres trans, 9 adolescentes y 5 adultos con discapacidad, fueron encontrados internos, quienes otorgaron una entrevista y señalaron que no estaban privados de la libertad.
Asimismo, los internos ya fueron entregados a sus familiares, sin embargo, hay algunos que desconocen qué fue lo que sucedió con sus familias.
La Fiscalía de Jalisco asegura que después de las revisiones de las autoridades municipales, había sobrepoblación de internos.