El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) comenzó con los peritajes de los daños en el centro histórico de Guadalajara, luego de que los edificios del Palacio de Gobierno, la Catedral, el Congreso de Jalisco y el Supremo Tribunal de Justicia resultaron afectados tras la marcha por el agua en la ciudad.
Ante los daños causados, el INAH señaló que desde la madrugada del 19 de octubre se encuentran peritos levantando el dictamen para informar a la aseguradora a cuánto ascienden los daños, cuya valoración podría durar varios días.
La manifestación que comenzó pacíficamente se extendió por varias horas; los últimos de los participantes eran personas encapuchadas lanzando bombas molotov, piedras y hasta adoquines de la Plaza de Armas.
Estos edificios amanecieron con pintas en las fachadas, ventanales destruidos, al igual que algunas puertas, lo que provocaba que quienes pasaban por la zona, se detuvieran a observar.
“Por una parte estuvo bien, pero pues yo creo que hubo mucha gente que abusa, que la gente viene en paz, haciendo la manifestación sobre lo del agua, y otra gente ya viene a hacer todo este despapaye y pues no es justo”, dijo Sandra, una de las personas que se detuvo a mirar.
Se registró afectación en negocios de esta zona, de manera preliminar, se menciona en la Asociación de Empresarios del centro histórico de Guadalajara que se trata de 35 establecimientos con daños, más la pérdida de los lugares que cerraron, que fue el 60% de ellos.