Después de una noche en la que el eclipse de Luna pudo observarse en gran parte de México y en Monterrey, bajo condiciones de cielo casi despejado, este viernes la zona metropolitana amaneció con temperaturas de entre 28 y 29 grados Celsius alrededor de las 8:00 de la mañana.
Durante las primeras horas del día se registra cielo medio nublado y una calidad del aire aceptable en el Libramiento Noroeste, mientras que el resto de las estaciones de la zona metropolitana reportan una calidad buena.
Para este viernes se espera que predominen las condiciones de cielo despejado o con escasas nubes, sin probabilidades de lluvia.
Sin embargo, el panorama podría cambiar durante el fin de semana, debido a un incremento en la presencia de nubosidad. Para este sábado, la probabilidad de lluvia aumentó hasta un 46 por ciento, mientras que para el domingo y los días posteriores se prevé que ronde el 25 por ciento.
En cuanto a las temperaturas, para mañana sábado se esperan máximas de entre 33 y 34 grados, mientras que durante la próxima semana podrían mantenerse alrededor de los 35 grados Celsius.
Por otra parte, todavía no se tiene una fecha definida para la llegada del primer sistema frontal de la temporada a México. Los frentes fríos comienzan a contabilizarse a partir de septiembre y su temporada se extiende hasta mayo.
Este año, la presencia del fenómeno de El Niño podría tener incidencia en la fuerza de las masas de aire frío, por lo que se recomienda mantenerse atentos a los pronósticos durante el otoño y el invierno.
En el Pacífico se originó la Tormenta Tropical Karina, que esta mañana se encontraba a más de mil kilómetros de las costas nacionales. Debido a su desplazamiento hacia el noroeste, actualmente no representa riesgo para México. Se prevé que durante este fin de semana pueda alcanzar la categoría de huracán e incluso huracán mayor.
Mientras tanto, en el Atlántico, la Tormenta Tropical Dolly se localiza a aproximadamente mil 400 kilómetros al oriente de las Antillas. Se espera que permanezca como tormenta tropical y que pierda fuerza al aproximarse a las islas, aunque sus lluvias podrían alcanzar algunas zonas del archipiélago.