La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, recibió este sábado un citatorio por parte de la Fiscalía General de la República (FGR) para comparecer por el caso del operativo al narcolaboratorio en el que murieron dos estadounidenses.
A través de un comunicado, el gobierno de Chihuahua señaló que la cita a comparecer es un acto sin precedentes, ya que, señala, "la Constitución y las leyes establecen con toda claridad que los gobernadores cuentan con la protección sobre su cargo, y que no pueden ser llamados a ningún procedimiento de naturaleza penal".
"La actuación de la Fiscalía General de la República es absolutamente violatoria de la Constitución y de la soberanía del Estado de Chihuahua. Se trata de un evidente caso de persecución política", apunta el gobierno en el comunicado.
Maru Campos acusa persecución política
Tras darse a conocer el citatorio, la gobernadora difundió un video en su cuenta de X en el que acusó que existe una persecución política en su contra y criticó el actuar de las autoridades federales.
“Protegen a los delincuentes y persiguen a los que tratamos de cumplir con nuestro deber. Sí, la persecución política en mi contra continúa”, afirmó.
La mandataria estatal sostuvo que continuará enfrentando el proceso y defendiendo su gestión al frente del gobierno de Chihuahua.
“Como siempre seguiré dando la cara y dando la lucha por tu familia, por nuestro país, por Chihuahua y por la libertad. Hasta donde tope, por nuestro estado y por México”, dijo en el mensaje difundido en redes sociales.
Finalmente, agradeció las muestras de apoyo recibidas y aseguró que mantendrá informada a la ciudadanía sobre el desarrollo del caso.
¿Qué pasó en el caso de los estadounidenses muertos en Chihuahua?
Cuatro personas murieron el 19 de abril en la Sierra del Pinal, entre los municipios de Morelos y Guachochi. De acuerdo con la información que surgió conforme avanzaron las horas, se encontraban en un operativo en un laboratorio clandestino para la elaboración de drogas.
Sin embargo, dos de las personas fallecidas eran agentes de la CIA, según confirmó el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch; las otras dos, elementos estatales.
Estas acciones formaban parte de investigaciones realizadas por la Fiscalía de Chihuahu, que no había notificado a la FGR sobre la participación de elementos extranjeros.