Durante las últimas horas, la empresa Volkswagen de México anunció mediante un comunicado la suspensión indefinida de uno de los tres turnos de producción en la planta armadora ubicada en el municipio poblano de Cuautlancingo.
De acuerdo con la compañía, la medida afectará a trabajadores que ensamblan los modelos Tiguan y Jetta que tenían al menos tres años de haber sido contratados. Se estima que serían unos 800 despidos y 400 retiros voluntarios de empleados mayores de 57 años.
Dicha decisión se da en el marco de la consulta a la base trabajadora para aceptar o no el aumento global salarial del 10.04 por ciento que la empresa ofrece al sindicato durante la revisión del contrato.
Dicha medida catalogada por la empresa como necesaria, levantó incertidumbre entre los agremiados al Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen de México (SITIAVW).
Es por ello que los líderes gremiales informaron que no existe ningún pacto con la compañía para el despido de trabajadores sindicalizados, descartando los rumores surgidos en las últimas horas.
Sin embargo, reconoce que ha propuesto alternativas para la conservación de fuentes de empleos con el fin de preservar la estabilidad de los cerca de siete mil trabajadores en la planta de Cuautlancingo.
Por último, piden a la base sindical informarse sobre esta situación en la planta armadora de vehículos solamente a través de lo que difunda la Secretaría de Educación y Propaganda del SITIAVW.
Con información de N+
GMAZ