A 36 años de la desaparición de Tomás Pérez Francisco, familiares reclamaron avances reales para saber qué ocurrió con el campesino tutunakú, visto por última vez tras ser detenido en el municipio de Pantepec en Puebla, en el año 1990.
Guadalupe Pérez Rodríguez, hijo de Tomás, denunció que desde enero de 2025 existen diligencias pendientes y cuestionó los retrasos acumulados dentro de la investigación.
Roberto Rosete Guzmán, del Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría, sostuvo que mientras se desconozca el paradero de Tomás no puede darse por prescrito el delito; pidió además concluir peritajes pendientes.
Rubén Ortiz Oosas y Mauricio González González, especialistas que acompañan el caso, señalaron que deben analizarse las condiciones políticas, económicas y sociales de la región, además de evitar prácticas que revictimicen a la familia.
Los acompañantes exigieron a la Fiscalía de Puebla retomar acuerdos, fijar responsables y fechas, así como fortalecer la búsqueda. La familia mantiene la demanda de verdad, justicia y esclarecimiento del caso.
Con información de Saraí Mancilla
JAPR