Una investigación, liderada por la investigadora del Centro de Investigación del Cáncer (Universidad de Salamanca-CSIC), del Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL), y del CIBER de Cáncer, Azucena Esparís-Ogando, identificó que la activación anormal de la proteína WNK1 afecta drásticamente a la supervivencia de las pacientes con cáncer de ovario y permite evaluar la eficacia preclínica de nuevas terapias para tratar esta enfermedad.
El cáncer de ovario es uno de los cánceres ginecológicos más mortales en las mujeres. Cada año se diagnostican en todo el mundo unos 300 mil nuevos casos y se producen unas 200 mil muertes.
La mayoría de los cánceres de ovario son de origen epitelial y, de ellos, más del 70% se catalogan como tumores de ovario de alto grado y suelen diagnosticarse en un estadio avanzado, dado que no presentan síntomas ni signos específicos en su fase inicial. Estas circunstancias le confieren un mal pronóstico y exigen el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas para combatir la evolución de la enfermedad.
En este contexto, este estudio se ha centrado en la búsqueda de nuevas entidades moleculares implicadas en la progresión de los tumores epiteliales de ovario y ha evaluado la eficacia clínica de posibles terapias dirigidas a dichas moléculas.
Para ello, este equipo deinvestigadores comenzó analizando, en diferentes líneas celulares de cáncer de ovario epitelial, el estado de activación de unas cuarenta proteínas que participan en varias rutas de señalización.