Súper Bacteria Mortal se Hospeda en Perros, Gatos y Plantas: ¿Se Contagia a los Humanos?
Un estudio del CCG-UNAM halló la bacteria Acinetobacter baumannii, resistente a antibióticos, en más de 95 fuentes y 30 especies animales

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Un estudio del CCG-UNAM halló la bacteria Acinetobacter baumannii, resistente a antibióticos, en más de 95 fuentes y 30 especies animales

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La bacteria Acinetobacter baumannii, resistente a antibióticos y asociada a muertes de pacientes en terapia intensiva, se hospeda en más de 95 fuentes distintas y afecta a más de 30 especies de animales, además de plantas, agua y alimentos, de acuerdo con una investigación del Centro de Ciencias Genómicas (CCG) de la UNAM difundida este 3 de agosto por Gaceta UNAM.
El biólogo Santiago Castillo Ramírez, doctor en Ciencias Bioquímicas e investigador del CCG con sede en el campus Morelos de la UNAM, encabezó el análisis de 23 mil 205 genomas de la bacteria, obtenidos de bases de datos públicas acumuladas durante 40 años con información de 106 países en siete continentes.
Castillo Ramírez, junto con cinco colaboradores del CCG, utilizó el GenBank del Centro Nacional para la Información Biotecnológica de Estados Unidos (NCBI, por sus siglas en inglés), la base de datos pública más grande del mundo sobre secuencias de ADN y ARN. Del GenBank se descargaron más de 34 mil genomas con sus registros, de los cuales 23 mil 205 resultaron útiles para los análisis posteriores.
La Organización Mundial de la Salud clasifica a Acinetobacter baumannii dentro de la categoría de patógenos críticos que requieren nuevos antibióticos o terapias, debido a que algunas infecciones que produce son difíciles de tratar. La bacteria es considerada nosocomial, es decir, que se adquiere en hospitales.
"Es muy relevante internacionalmente; la Organización Mundial de la Salud la tiene dentro de la categoría de patógenos críticos, para los cuales se necesitan nuevos antibióticos o terapias porque algunas infecciones que produce son muy difíciles de tratar. A esta bacteria se le considera nosocomial, porque se adquiere en hospitales. Nuestro primer hallazgo es haberla encontrado en más de 95 fuentes diferentes", explicó Castillo Ramírez.
De acuerdo con el estudio, la bacteria fue encontrada en:
Humanos, perros, gatos, vacas, caballos, cerdos y borregos.
Garzas, salmones y gusanos, entre otros animales.
Plantas.
Alimentos como leche, hortalizas, carne, frutas y verduras.
Agua contaminada en ríos.
El estudio también comparó poblaciones humanas infectadas con poblaciones no humanas. Según lo señalado por el investigador, en algunos casos los grupos de la bacteria resultaron muy diferenciados, mientras que en otros fueron similares, lo que indica transmisión entre poblaciones humanas y no humanas.
Este hallazgo apunta a que la bacteria podría transmitirse de una especie a otra mediante zoonosis, definida en el material como una enfermedad infecciosa que pasa de forma natural de animales vertebrados a humanos y viceversa, generalmente causada por virus, bacterias, parásitos u hongos.
"Podría haber un potencial zoonótico. En algunos casos estudiamos la direccionalidad para saber si la bacteria pasó del humano a una fuente alterna o al revés. Lo importante es que puede haber transmisión entre especies", indicó el investigador.
El estudio identificó además distintos linajes de la bacteria: algunos exclusivos de plantas y otros presentes en humanos, agua y animales de compañía. Sobre este punto, Castillo Ramírez opinó que "nuestra salud está interconectada con la de los animales y el medio ambiente" y planteó la necesidad de "superar la mirada antropocéntrica".
Los investigadores del CCG profundizaron también en el resistoma, definido en el material como el conjunto de genes que potencialmente codifican resistencia a los antibióticos. Según lo explicado por el investigador, la bacteria tiene gran capacidad de adquirir genes de resistencia gracias a ciertas plataformas genéticas que posee.
El estudio identificó a los perros y las aguas residuales, ambos en contacto directo con humanos, como fuentes con una influencia antropogénica muy alta.
De acuerdo con Castillo Ramírez, la bacteria pudo haber adquirido esos genes de resistencia de forma reciente, por lo que consideró necesaria una vigilancia epidemiológica eficiente.
CT
