Mexicana Es Ejemplo de la Reinserción Social en Perú Tras Estar en Prisión
Estuvo presa en una cárcel en Perú por tráfico de drogas; en la actualidad, administra un bazar en un centro comercial en Lima

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Estuvo presa en una cárcel en Perú por tráfico de drogas; en la actualidad, administra un bazar en un centro comercial en Lima

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Kitza Armenta, una mujer mexicana que estuvo en el penal de Santa Mónica, en Chorrillos, Perú, por tráfico de drogas, hoy es ejemplo de reinserción.
Recuerda que lo más complicado de su estancia en la cárcel fue estar lejos de su gente.
Pero Kitza le echó ganas. En la prisión aprendió manualidades, bisutería y artesanía. "Me olvidaba que estaba en prisión, estaba aprendiendo manualidades, creatividad, era como que mi mente también se enfocaba en voy a trabajar y me voy a preparar para salir de aquí".
Y así fue. A través de Cárceles Productivas, Kitza y decenas de reclusos decidieron cambiar su vida. Sonia Amore, subdirectora de este programa, afirma que el proyecto está dando resultados.
"Nos permite que la empresa privada se una con el INPE (Instituto Nacional Penitenciario) para que ellos puedan incorporar o instalar sus unidades productivas al interior de los establecimientos penitenciarios".
@inpe_oficial #ResocializaciónOportunidadDeCambio 🤩✅Hoy conozcamos a Kitzia Armenta, ella transformó su vida estando en el penal Mujeres de Chorrillos. Empezó a trabajar en el emprendimiento de otra interna y ahora, en libertad, es la gerente comercial de @Aleka Bijoux #Resocialización #reinserción #penalMujeresChorrillos #trabajo #nuevaOportunidad #cambio #PrivadoDeLibertad
♬ sonido original - INPE
Kitza no desaprovechó la oportunidad. Hoy administra un bazar de Cárceles Productivas en una galería comercial del centro de Lima. Allí se venden los trabajos de los reclusos.
"Sé lo que es estar adentro; entonces, ahora que tengo la oportunidad de apoyarlos, pues para mí es mi mayor satisfacción".
Cárceles Productivas ofrece a los internos una oportunidad de trabajo y esperanza de reinserción. En medio de la crisis penitenciaria peruana con 68 penales totalmente deteriorados, el rostro duro del presidio muestra también que puede ser un espacio de segundas oportunidades.
Con información de Ricardo Burgos
ICM