A poco más de 70 kilómetros al noreste de la capital de Sonora, viajando por la carretera estatal número 20, se encuentra la Heroica Ciudad de Ures, Sonora, una localidad colonial que en el 2023 recibió la designación de Pueblo Mágico.
Esta designación incluyó a Ures en una lista de cuatro Pueblos Mágicos de Sonora, junto a Álamos, Magdalena de Kino y San Carlos, y ahora invita a viajeros a sumergirse en una experiencia de viaje en la que la naturaleza, el sabor de la gastronomía sonorense y la historia del estado se entrelazan para ofrecer un viaje que no se experimenta fácilmente en otros destinos.
¿Pero qué hace único a Ures, Sonora? El pueblo fue fundado en 1644 por el misionero jesuita Francisco Paris, y destaca como una de las poblaciones más antiguas e importantes de la región, habiendo ostentado dos veces el título de capital de Sonora.
Las calles del pueblo son muy tranquilas y tienen como telón de fondo la Sierra Madre Occidental, y quienes lo visitan pueden admirar una arquitectura civil y religiosa muy conservada que atestigua el paso del tiempo. El municipio resguarda hoy en día 277 monumentos históricos registrados.
Entre sus joyas materiales se encuentra la Iglesia de San Miguel Arcángel, una edificación del siglo XVII que aún conserva escalones de madera de mezquite tallados en el siglo XVIII.
Justo enfrente de este templo se ubica la Plaza de Armas, también conocida como Plaza Zaragoza, un espacio para descansar en sus quioscos y jardines mientras se aprecian réplicas de esculturas griegas del siglo XIX.
A unas pocas calles de distancia, el patrimonio se complementa con la visita exterior a la antigua residencia del Coronel Ignacio Pesqueira, un destacado militar y exgobernador del estado.
La riqueza cultural de este Pueblo Mágico se concentra en el Museo Regional y Casa de la Cultura de Ures, situado en una casona de 1850 que perteneció originalmente a la familia Téllez Araiza. Este recinto cultural ofrece un recorrido educativo que conecta la historia precolombina de la etnia ópata y los pasajes de la Batalla de Guadalupe con la cotidianidad de las familias de la cuenca del río Sonora.
En una de sus salas principales se exhibe la recreación de una cocina exterior antigua con cuencos de piloncillo y tradicionales bateas de amasado que dejan ver las tradiciones de la gastronomía sonorense, y que hoy siguen vivas gracias a las cocineras tradicionales del estado.
El museo documenta el origen del famoso jamoncillo urense, un dulce cuya técnica de elaboración artesanal fue transmitida originalmente por la familia de inmigrantes japoneses Tanaka a la familia local Martínez. Esta herencia repostera, sumada al piloncillo preparado con cacahuate y caña de azúcar, constituye hoy una marca de identidad muy reconocida del estado de Sonora.
El entorno natural de Ures está modelado por el río Sonora y abre un abanico de experiencias ideales para el ecoturismo y el turismo rural. Por ejemplo, el rancho y parque turístico Paseo El Gavilán es el lugar para quienes buscan desconectar de la ciudad. Ahí se puede realizar senderismo, cabalgatas guiadas o disfrutar de un chapuzón a la orilla del río.
Para complementar el aire campestre de la visita, a las afueras del pueblo se encuentran haciendas que ofrecen hospedaje, por ejemplo, destaca por su peculiaridad la Hacienda Bella Vista, célebre porque un río atraviesa directamente la propiedad; la Hacienda Quinta Nápoles, reconocida por sus jardines y su colección de muebles antiguos; y la Hacienda del Labrador, una joya arquitectónica hoy reconvertida en un hotel boutique.
Para planificar la escapada perfecta a este destino de la Ruta del Río Sonora, es importante considerar las variaciones del clima y el calendario de festividades. Aunque el verano registra temperaturas extremas que rebasan con frecuencia los 40 grados, la temporada que va de noviembre a febrero ofrece un clima fresco e ideal con promedios de 25 grados centígrados, excelente para recorrer el pueblo a pie.
El periodo en el que más visitas recibe es en la Semana Santa, cuando se celebra la Caravana del Recuerdo y el Museo Regional abre sus puertas todos los días por la temporada vacacional.
Ures reúne historia, naturaleza, gastronomía y tradiciones que permiten conocer una de las facetas más auténticas de Sonora. Su patrimonio y paisajes lo convierten en un Pueblo Mágico para descubrir con calma la esencia de la Ruta del Río Sonora.