Así Fue el Histórico Traslado de la Virgen de Guadalupe Hace 50 Años
La Virgen de Guadalupe fue trasladada a la Nueva Basílica el 12 de octubre de 1976. Conoce por qué fue necesario construir otro templo

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La Virgen de Guadalupe fue trasladada a la Nueva Basílica el 12 de octubre de 1976. Conoce por qué fue necesario construir otro templo

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La mañana del 12 de octubre de 1976, miles de miradas se concentraron en el Tepeyac, en la alcaldía Gustavo A. Madero, Ciudad de México. Después de permanecer durante 267 años en el antiguo templo, la imagen de la Virgen de Guadalupe dejó el recinto que la había resguardado por generaciones para ser trasladada a la recién inaugurada Nueva Basílica de Santa María de Guadalupe.
Aquel momento cambió para siempre la historia del santuario guadalupano. Este 2026 se cumplen 50 años de la inauguración de la Nueva Basílica de Guadalupe y del traslado de la sagrada imagen, una fecha que será conmemorada con celebraciones especiales y el inicio de un Año Jubilar Guadalupano.
Hace cinco décadas, el locutor mexicano Paco Malgesto fue uno de los periodistas que acudieron a la Plaza de las Américas para narrar uno de los momentos religiosos más significativos de aquella época. Frente a una multitud reunida para presenciar el histórico traslado, describió la salida del ayate de Juan Diego del antiguo recinto.
"El ayate de Juan Diego, donde está la Virgen de Guadalupe, reina, la emperatriz de México, de las Américas, abandona su casa, su hogar durante 267 años. Las campanas de la basílica a vuelo, el pueblo que se apretuja en esta Plaza de las Américas, van hacia la puerta".
La Nueva Basílica de Guadalupe fue inaugurada el 12 de octubre de 1976 y la imagen de la Virgen llegó al nuevo santuario mediante una procesión solemne. Con aquel recorrido terminó una etapa que había comenzado en 1709 y nació el recinto que actualmente recibe a millones de peregrinos.
La decisión de levantar otro templo no respondió únicamente a la necesidad de contar con un espacio más grande. La antigua basílica, construida entre 1695 y 1709, había sufrido durante décadas los efectos de las características del subsuelo de la Ciudad de México y de los hundimientos diferenciales.
Investigaciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) documentaron que el hundimiento llegó a alcanzar 3.80 metros en el lado sur del inmueble. A ello se sumaron los daños relacionados con movimientos sísmicos y una afluencia de peregrinos cada vez mayor.
La imagen de la Virgen de Guadalupe permaneció de 1709 a 1976 en ese edificio, actualmente conocido como Templo Expiatorio de Cristo Rey. Para la década de 1960, la necesidad de construir un santuario capaz de recibir a un mayor número de fieles se había vuelto evidente.
Pedro Pablo Pérez García, encargado de la Biblioteca Lorenzo Boturini, explicó que desde aquellos años comenzó a plantearse seriamente la construcción de un nuevo recinto debido tanto a la inclinación del antiguo edificio como al creciente número de visitantes.
"Desde los años 60 se empezó a hablar de la necesidad de un nuevo templo para que todos los fieles vinieran a ver a nuestra madre Guadalupe, porque ya no cabían; muchas veces eran demasiados y el templo se iba inclinando cada vez más. "Entonces no fue sino hasta el 12 de diciembre de 1974 que se colocó la primera piedra de la ahora llamada nueva Basílica de Guadalupe, que está por cumplir 50 años, se colocó en la primera piedra y se terminó en 22 meses", mencionó.
El proyecto de la Nueva Basílica estuvo encabezado por cinco arquitectos y fue concebido para responder a uno de los mayores desafíos del santuario: permitir que una enorme cantidad de peregrinos pudiera ingresar al recinto y observar la imagen de la Virgen de Guadalupe.
El nuevo templo se convirtió en el centro del culto guadalupano después del traslado de 1976. Su diseño circular permite ampliar la visibilidad hacia el altar y distribuir a los visitantes alrededor del espacio principal.
Pedro Pablo Pérez García destacó la capacidad del recinto y la intención detrás de su diseño.
"Caben más o menos 30,000 entre sentados y de pie; caben en la basílica actual. Y está hecho para que todas las columnas queden alrededor y hasta el peregrino que quede en la orilla. El visitante puede verla desde lejos y sentirse cerca de ella", mencionó.
La magnitud del inmueble refleja también el crecimiento de una devoción cuyos orígenes, de acuerdo con la tradición guadalupana, se remontan a diciembre de 1531, cuando la Virgen María se habría aparecido a Juan Diego en el cerro del Tepeyac.
De acuerdo con la tradición católica, las apariciones ocurrieron entre el 9 y el 12 de diciembre de 1531 y la imagen de la Virgen quedó plasmada en el ayate que llevaba Juan Diego. Con el paso de los siglos, la devoción guadalupana dejó de estar limitada al Valle de México y alcanzó una dimensión internacional.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia ha destacado la importancia religiosa y cultural que adquirió el culto a la Virgen de Guadalupe dentro y fuera del país.
El padre Gustavo Watson Marrón, canónigo de la Basílica de Guadalupe, explicó en entrevista con N+FORO cómo se amplió el reconocimiento de la Guadalupana a lo largo de los siglos.
"Primero fue patrona de la Ciudad de México en 1737, luego patrona de la Nueva España, que fue en 1746, luego patrona de América Latina por el Papa Pío Xº en 1910 y luego patrona de las Filipinas, porque así lo pidieron los obispos de Filipinas en 1935 y luego ya se hizo patrona de toda América en 1999, o se ha ido creciendo cada vez más el culto y la devoción a la Virgen María de Guadalupe".
Los días 11 y 12 de octubre de 2026 se conmemorarán cinco décadas de la dedicación de la Nueva Basílica y del histórico traslado de la imagen de la Virgen de Guadalupe.
Con motivo del aniversario, el papa León XIV concedió un Año Jubilar Guadalupano que comenzará el 12 de octubre de 2026 y se extenderá hasta el 12 de octubre de 2027.
Entre las celebraciones programadas para el 12 de octubre destaca la apertura de la Puerta Santa, así como la Misa de las Rosas presidida por el cardenal Carlos Aguiar Retes. También se contempla una remembranza del traslado de 1976, un concierto conmemorativo y distintas celebraciones religiosas.
Medio siglo después de aquel recorrido que llevó a la Guadalupana de su antigua casa hasta el nuevo santuario, la Basílica continúa siendo uno de los principales centros de peregrinación católica.
En diciembre de 2025, durante las celebraciones por el aniversario de las apariciones de la Virgen de Guadalupe a San Juan Diego, millones de personas acudieron al Tepeyac, una muestra de la dimensión que mantiene esta tradición religiosa.
Pedro Pablo Pérez García resumió así la relevancia que ha alcanzado el santuario:
"Somos el después del Vaticano el segundo templo católico más visitado a nivel mundial", dijo Pérez García.
Con información de Fernanda Sánchez
