La restricción del uso de teléfonos celulares en escuelas primarias y secundarias contempla tanto las horas de clase como los periodos de receso, con el propósito de reducir las distracciones entre los estudiantes.
Aunque algunos planteles ya aplicaban esta medida desde antes, directivos señalan que todavía existe resistencia por parte de algunos padres de familia para evitar que sus hijos lleven estos dispositivos a las escuelas.
Genoveva Hi González, directora de la Secundaria Técnica 4, indicó que dentro del reglamento interno del plantel está estipulada la prohibición del uso de celulares; sin embargo, alrededor del 35 por ciento de los alumnos todavía acude con uno.
La directora explicó que los docentes consideran que estos aparatos representan una distracción, principalmente por el acceso a redes sociales y contenidos que pueden no ser adecuados para los adolescentes.
Ante esta situación, detalló que los maestros solicitan a los estudiantes que llevan teléfono celular entregarlo al inicio de la jornada escolar, debidamente identificado con su nombre, grado y grupo, además de un número de contacto de sus padres o tutores.
La reforma busca reducir el uso excesivo de dispositivos móviles entre niñas, niños y adolescentes, así como prevenir distracciones y posibles situaciones de riesgo dentro de los planteles educativos.
En cuanto a las instituciones de educación media superior, cada plantel establecerá sus propios acuerdos con docentes y padres de familia, mientras que en las universidades se promoverá el uso responsable de la tecnología y una ciudadanía digital responsable.