La Luna está a un suspiro de llegar a su fase nueva y desaparecer del cielo nocturno. Sin embargo, aun en su etapa menguante dará un espectáculo especial esta madrugada: nuestro satélite se juntará brevemente con Venus y con la estrella Espiga. Te explicamos cómo ver el fenómeno.
El próximo martes 10 de noviembre habrá luna llena. Eso significa que nuestro satélite saldrá al mismo tiempo que el Sol y se pondrá con él, lo que lo vuelve invisible durante el día.
En este momento el satélite está en su fase menguante y se asoma brevemente antes del amanecer. Hace casi cien años, el poeta granadino Federico García Lorca describió esta Luna en su Romancero gitano como un “ajo de agónica plata”.
Pareciera que es imposible sacarle jugo a este delgado gajo de Luna que asoma en la madrugada. Sin embargo, el 7 de noviembre habrá de darnos el último espectáculo de este periodo.
Hacia las 5:15 de la madrugada, por el este asomará Venus. El planeta tendrá una magnitud aparente de -4.31, lo que le convertirá en uno de los objetos más luminosos del cielo.
Recordemos que la magnitud aparente mide el brillo de los objetos celestes. Esta escala va de números negativos, para los objetos muy brillantes, a los números positivos, para aquellos muy tenues. En comparación, Júpiter y Marte esta misma noche tendrán una magnitud de -1.91 y +0.8, respectivamente.
Momentos después de que salga Venus, se asomará también la estrella Espiga, la más brillante de la constelación de Virgo. Esta peculiar estrella es en realidad un sistema binario a 260 años luz de la Tierra. Ambas estrellas están tan juntas que no es posible diferenciarlas con telescopios y solo un espectroscopio puede ofrecer detalles sobre cada una por separado.
El lucero estará exactamente a la izquierda de Venus. La tríada será completada por la Luna, que se ubicará a la derecha del planeta. El satélite, como hemos mencionado, será apenas una esbelta guadaña.
No obstante, a pesar de su delgadez extrema, será más brillante que Venus. A pesar de estar en su fase menguante, tendrá una magnitud aparente de -8.8.
La conjunción de estos tres objetos no durará mucho tiempo. Venus, la Luna y Espiga serán fácilmente observables durante apenas media hora. Para cuando den las 5:50 de la mañana, el espectáculo será interrumpido por el amanecer. Para las 6:13, la Luna y Venus dejarán el escenario ante la inminente salida del Sol.
Esta conjunción será breve, pero valdrá la pena madrugar para admirarla. Si te encuentras en un sitio lo suficientemente oscuro, también podrás admirar la lluvia de estrellas Táuridas del Sur, que llegaron a su pico de actividad el pasado 5 de noviembre.
Te explicamos en este enlace cómo admirar este otro fenómeno y cuáles serán los demás eventos astronómicos de noviembre.
EDG