Advierten de Gran Mancha Solar que Apunta Hacia la Tierra, ¿Hay Riesgo de Tormenta Geomagnética?
Elisa de Gortari | N+
El Sol ha presentado 21 llamaradas solares en las últimas horas y gran parte de su actividad gira alrededor de la mancha solar 4366, que apunta a la Tierra, ¿hay riesgo de una tormenta geomagnética?

La mancha solar 4366 ha presentado gran actividad, mientras el Sol ha lanzado 21 llamaradas. Foto: NASA
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Tanto la NASA como la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) han advertido sobre la fuerte actividad solar de los últimos días. Nuestra estrella ha lanzado cuatro llamaradas de consideración y gran parte de la actividad se concentra en la región de manchas solares 4366, que apunta hacia la Tierra.
- El 1 de febrero, el Sol emitió una llamarada de categoría X8.1, la de mayor magnitud en lo que va del año.
- La región activa 4366, de gran actividad en los últimos días, apuntará hacia la Tierra a lo largo de la semana.
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NASA advierte por fuertes llamaradas en el Sol
La NASA informó que el Sol ha expulsado en el último par de días cuatro llamaradas de gran tamaño, todas de categoría X, la de mayor magnitud. La mayor de estas llamaradas solares alcanzó la magnitud 8.1 y ya es considerada como la mayor captada en lo que va del 2026. Además de estas cuatro llamaradas de gran potencia, nuestra estrella ha liberado casi una veintena de llamaradas de tipo M.
De forma semejante a la escala Richter para los sismos, las llamaradas solares se miden en una escala logarítmica, donde cada categoría es 10 veces más fuerte que la anterior. Eso quiere decir que una llamarada de clase X es diez veces más potente que las de la categoría M, que le antecede.
Al respecto, en un comunicado, la NASA apuntó que las llamaradas solares son capaces de causar afectaciones en la Tierra, a través de las tormentas geomagnéticas.
Las erupciones solares son potentes explosiones de energía. Pueden afectar las comunicaciones por radio, las redes eléctricas y las señales de navegación, además de representar riesgos para las naves espaciales y los astronautas.
La NOAA vigila región activa del Sol 4366 que apunta hacia la Tierra
Por su parte, el Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA declaró que la llamarada de categoría X8.1, proveniente de la región 4366, no habría de afectar la Tierra. No obstante, algunos remanentes de esta explosión podrían interactuar con nuestro planeta hacia el jueves 5 de febrero. A través de X, antes Twitter, la agencia gubernamental explicó:
El modelado de la eyección de masa coronaria asociada con la llamarada X8.1, realizado a última hora del primer día, mostró que la mayor parte del material se encontraba al noreste, sin tocar la Tierra, con posibles influencias rasantes a última hora del 5 de febrero. Se espera actividad adicional en la Región 4366 en los próximos días.
En un mensaje posterior, Sean Dahl, coordinador del Centro de Predicción del Clima Espacial, señaló que la agencia mantiene su atención en la región activa 4366. Este grupo de manchas solares apuntará hacia la Tierra lo largo de la semana y podría presentar llamaradas.
El funcionario señaló que se vigila especialmente la actividad magnética de estas regiones de nuestra estrella, pues esta está asociada a la aparición de llamaradas.
El magnetismo es lo que impulsa la actividad solar. Y mientras más fuerte es ese campo magnético y mientras más activo es, más probable es que produzca llamaradas solares.
Aunque de momento no hay alerta por una posible tormenta geomagnética, no se descarta que una próxima llamarada emitida desde la región 4366 pueda cambiar el actual pronóstico sobre el clima espacial.
¿Qué tan peligrosas pueden ser las tormentas geomagnéticas?
El Sol mantiene ciclos de aproximadamente once años, donde su actividad se va intensificando hasta llegar al llamado “máximo solar”. En este punto del ciclo, nuestra estrella presenta un mayor número de manchas solares, así como de eyecciones de masa coronaria.
Los científicos han seguido de cerca la actividad del Sol desde 1755 y hasta ahora se han cumplido 25 ciclos solares. Este último inició en 2019 y ha sido especialmente fecundo en cuanto llamaradas.
Durante este ciclo se han alcanzado a ver auroras en latitudes cercanas a los trópicos. México ha visto auroras en 2024 y 2025 debido a que la actividad del Sol ha derivado en fuertes tormentas geomagnéticas.

Por lo general, estas tormentas causan interferencias menores en los sistemas de telecomunicaciones. No representan ningún riesgo para la vida en la superficie del planeta, aunque sí pueden dañar satélites, la conducción por GPS y el sistema eléctrico en regiones acotadas.
No obstante, científicos de la UNAM han advertido que una tormenta solar de gran tamaño podría dañar de severamente la infraestructura eléctrica, como ocurrió durante el evento Carrington, en 1859, que daño las redes de telégrafo y provocó auroras en México y Cuba. El sistema eléctrico actual es mucho más complejo y vulnerable ante esta clase de fenómenos y podría presentar afectaciones que tardarían años en ser reparadas, con consecuencias potencialmente catastróficas.
Víctor Manuel Velasco Herrera, investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM advirtió que las tormentas solares de este tipo son “matatecnologías”, pues podrían comprometer gran parte de los sistemas actuales de comunicación de forma permanente.
Si ocurriera una tormenta solar tipo Carrington en estos días nos dejaría incomunicados no por días, sino por meses o años, y toda la información en la ‘nube’ se perdería. Sería análogo a una nueva quema de la biblioteca de Alejandría.
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