Activistas Buscan Información de la Salud de Animales del Zoológico de Chapultepec
Quieren saber si comen bien, si los atienden como se debe, o si su salud es la correcta. Gracias a un recurso jurídico, están por saberlo

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Quieren saber si comen bien, si los atienden como se debe, o si su salud es la correcta. Gracias a un recurso jurídico, están por saberlo

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El estado de salud de un mono araña que no deja de pegarse en el vidrio de su jaula en el Zoológico de Chapultepec y el de otros animales del recinto ha sido cuestionado por activistas, quienes tramitaron un primer amparo a fin de conocer detalladamente en qué condiciones se encuentran.
Susana Ramírez, abogada animalista de Va por sus Derechos, logró que el Juez Quinto de Distrito en Materia Administrativa de Ciudad de México solicitara a las autoridades capitalinas y de la alcaldía un informe sobre los cuidados, la alimentación, la hidratación y los programas de enriquecimiento de las especies en el recinto.
De acuerdo con el amparo 1949/2026 los responsables del Zoológico deben entregar un informe sobre las acciones de resguardo y protección, principalmente de los pingüinos de Humboldt, del leopardo de las nieves, los macacos, los antílopes, del lobo gris mexicano, del tigre de Bengala, los primates y los venados.
Al respecto, la abogada Susana Ramírez, indicó:
“Lamentablemente tenemos que llevar juicios de amparo o tenemos que llegar a este límite judicial para que las autoridades volteen a ver a las personas no humanas que están siendo afectadas, porque no es un centro de conservación. Es un centro de sobrevivencia animal”.

N+ realizó un recorrido en donde se constató poca agua en las jaulas, animales solitarios y que, algunos de ellos, tienen movimientos repetitivos debido al cautiverio.
Desde julio pasado, la organización animalista internacional PETA denunció un deterioro físico y desnutrición de las especies, así como estrés e instalaciones inadecuadas.
“Hemos visto el deterioro de los recintos. Hemos visto que todas las especies no humanas que viven dentro de este recinto ya tienen consecuencias como estereotipias, con un mal estado físico ya muy visible. Hemos documentado la falta de alimento, la falta de agua, la falta de estimulación que estos animales deben tener, las condiciones en las que viven”, explicó Susana Ramírez.
El juicio continúa y, durante el proceso, el bufete jurídico insistirá en la realización de un peritaje veterinario para corroborar el estado físico de las especies.
Con información de Ruth Barrios Fuentes.
LECQ