El futbol mexicano está listo para recuperar una de sus identidades más tradicionales y apasionadas. Los Potros de Hierro del Atlante están de regreso de manera oficial en el máximo circuito para disputar el torneo Apertura 2026. Con una historia centenaria y una de las aficiones más fieles del país, el conjunto azulgrana vuelve para ocupar el lugar que legítimamente su historia le reclama.
Pero, ¿cuánto tiempo tuvo que pasar para que la escuadra del pueblo volviera a pisar las canchas de la Primera División mexicana?
Doce años de lucha y resistencia en el "infierno" del ascenso
La última vez que el Atlante jugó un partido en la Primera División de México fue en el torneo Clausura 2014. Tras una dolorosa racha de malos resultados porcentuales, el equipo consumó su descenso y comenzó un largo peregrinar por el Ascenso MX y, posteriormente, la Liga de Expansión MX.
En total, el Atlante estuvo fuera de la Primera División durante 12 largos años (equivalentes a 24 torneos cortos). Durante este tiempo, a pesar de que el formato de competencia abolió temporalmente el ascenso deportivo, los Potros se mantuvieron como los máximos protagonistas de la división de plata, ganando múltiples campeonatos de Expansión y demostrando que su estructura estaba lista para el regreso a la élite.
Atlante volvió a la Liga MX sin ascender
A pesar de haber ganado los méritos en la cancha durante varias temporadas en la Liga de Expansión, las trabas en los cuadernos de cargos impidieron un ascenso deportivo tradicional. Sin embargo, la directiva azulgrana no bajó los brazos y, en abril de 2026, hizo oficial la adquisición del certificado de afiliación de Mazatlán FC, sellando así el ansiado retorno del club a la capital del país y al máximo circuito.
Con este movimiento, el Atlante volverá a tener como casa el histórico Estadio Banorte en la Ciudad de México, recinto donde construyeron gran parte de su mística.
El retorno a las canchas del Atlante en la Liga MX se dará este jueves 16 de julio de 2026, cuando visiten al Necaxa en el Estadio Victoria en Aguascalientes. Este duelo, denominado por los románticos como el "Padre de todos los Clásicos", será el escenario perfecto para medir el alcance de este nuevo proyecto.