Durante un acto público celebrado el 11 de julio en Gómez Palacio, Durango, en el marco del Programa de Vivienda para el Bienestar, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, destacó la coordinación con el gobierno estatal pese a no compartir partido político, y presentó los avances de la reestructuración de créditos hipotecarios de Infonavit y Fovissste.
Coordinación política e infraestructura regional
Sheinbaum Pardo destacó la relación de trabajo con la administración estatal de Durango, encabezada por el gobernador Esteban Villegas Villarreal, y subrayó la colaboración institucional por encima de las diferencias de origen político.
Al respecto, la presidenta afirmó: "...gobiernos que, aunque no vengamos del mismo partido, nos coordinamos bien y ese es el caso de Durango".
Como parte de los acuerdos, el gobierno federal, el gobierno estatal y el ayuntamiento de Gómez Palacio financiarán y ejecutarán de forma conjunta la renovación integral del sistema de drenaje del municipio.
Alcance y metas del esquema de vivienda social
El eje central de la presentación detalló las modificaciones operativas en el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) y en el Fondo de la Vivienda del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Fovissste).
La reestructuración busca frenar el crecimiento desproporcionado de los saldos en créditos antiguos, que bajo sus esquemas originales de cobro resultaban difíciles de liquidar para los derechohabientes.
5.1 millones de familias obtuvieron reducciones sustantivas o la liquidación total de sus saldos.
1.8 millones de viviendas se proyecta construir a nivel nacional en el sexenio.
Acceso prioritario para trabajadores con ingresos menores a dos salarios mínimos.
1.8 millones de créditos adicionales con tasas bajas para mejoramiento y ampliación de inmuebles.
Entrega gratuita de escrituras a al menos un millón de derechohabientes.
En conjunto, el plan habitacional busca llegar a 11.5 millones de familias en el país.
La presidenta contrastó las nuevas viviendas con las construcciones previas: "El programa de Vivienda para el Bienestar, van a ser un millón ochocientas mil viviendas en todo el país, con una diferencia también de lo que se hacía antes y lo que hacemos ahora, porque antes construyeron casas de 40 metros cuadrados, alejadas del lugar donde se trabajaba o donde había escuelas, hospitales, sin servicios...".
De acuerdo con las nuevas directrices, las viviendas deberán tener una extensión mínima de 60 metros cuadrados, acceso a servicios públicos básicos y conexión a transporte hacia centros de trabajo, escuelas y clínicas.