Las acciones de empresas fundadas por Elon Musk se han desplomado en Wall Street a un día de la victoria demócrata en las elecciones intermedias. SpaceX y Tesla retrocedieron un 1.9% y un 3.9%, respectivamente.
Elon Musk gastó casi 500 millones de dólares en apoyar a candidatos republicanos durante las campañas. Sus aportaciones duplican holgadamente las donaciones combinadas de George Soros y Michael Bloomberg, los principales donantes demócratas.
No obstante, lejos de sellar la supremacía republicana en Texas, sede de sus empresas, el fundador de SpaceX ha visto cómo los demócratas se llevaron la gubernatura y una curul al Senado. Más allá del estado de la “Estrella Solitaria”, el Partido Demócrata tomó el control de ambas cámaras del Congreso, sin contar con sus victorias para las gubernaturas de estados como Kansas, California y Nuevo México.
Durante la madrugada del 4 de noviembre, Elon Musk ironizó en X sobre la derrota republicana y su apoyo al partido de Donald Trump: “Supongo que mis láseres espaciales interferentes en elecciones no funcionaron esta vez”, escribió.
Hasta este pasado martes, Musk había instado a sus seguidores en X a votar por los republicanos. Su campaña en redes incluyó el lanzamiento de cuentas como @america, desde donde se aseguraba que los demócratas buscan “abrir las fronteras” de Estados Unidos y otorgar la nacionalidad a personas indocumentadas para “garantizar una mayoría”.
Mientras las acciones de Elon Musk descendían en la bolsa, las de varias empresas tecnológicas subieron. Amazon, Meta y Google reportaron un crecimiento del 7.1%, 1.6% y 3.4%. En cambio, junto con Elon Musk se vieron perjudicadas empresas vinculadas a la infraestructura de la inteligencia artificial.
Elon Musk es el afectado más visible por su larga confrontación con los demócratas. El traslado de sus empresas a Texas ocurrió después de que asegurara que la liberal California no era un lugar propicio para los negocios. Sin embargo, otras empresas vinculadas con la IA podrían resentir la ola azul de las elecciones intermedias.
El Partido Demócrata no ha visto con buenos ojos la construcción de múltiples centros de datos a lo largo de Estados Unidos, muchos de ellos vinculados a las empresas de Elon Musk. Estos centros de datos consumen grandes cantidades de recursos, suelen encarecer la electricidad en las comunidades circundantes y han sido señalados por ser una fuente de contaminación sonora.
Musk escribió al respecto en X: “Los centros de datos en el espacio parecen bastante atractivos en este momento”. No obstante, muchos ingenieros y físicos consideran inviable la construcción de centros de datos espaciales por la dificultad para disipar las grandes cantidades de calor que generan estas computadoras.