Gael García Bernal imaginó Hombre al agua cuando nació su primer hijo. Durante años fue acomodando preguntas hasta que tomaron forma de historia, una historia que terminó hablando del bebé, pero principalmente de todo lo que lo rodea.
"En realidad, la película la pensé cuando nació mi hijo", cuenta. "Pero concretamente escribirla, sí, fue hace como ocho o nueve años".
En la película Hombre al agua, dirigida, escrita y protagonizada por Gael García, el actor interpreta a Camilo, un salvavidas cubano que rescata del mar a Abel, un empresario mexicano a punto de ahogarse.
En agradecimiento, Abel lo invita a Yucatán y le ofrece trabajo en una de sus empresas. Allí Camilo conoce a Juana, la única hija de Abel, se casa con ella y tienen una bebé, mientras su suegro abandona los negocios para buscar una gubernatura. Alrededor de ese núcleo se enredan amantes, encargos incómodos, una película dentro de la película y una familia que se mueve más por conveniencia que por afecto.
"Siempre fue una consigna: unos personajes a los que les sucedieran muchas cosas al mismo tiempo. Un poco como la vida misma, ¿no? A veces pensamos las películas como una historia más lineal, cuando en la vida suceden un montón de cosas todo el tiempo", dice Gael.
Los miedos de padre primerizo pronto se volvieron otra cosa. "Rápidamente afloran las inquietudes, las preocupaciones, las esperanzas que uno tiene. Y eso hace que se vuelva una película muy política.
"Política en el sentido amplio: el conflicto de clases, la crisis de la masculinidad, la paternidad, las separaciones y el lugar que ocupa hoy el cuerpo político latinoamericano".
Algunos temas llegaron sin que él los llamara, cuenta García Bernal.
"Fueron emergiendo cosas que quizás inconscientemente venía sembrando. Y después, cuando la película empezaba a tomar forma, dije: claro, también es una película acerca de cómo el amor hoy en día se traduce en los cuidados. Acerca de cómo Camilo quiere ser un papá distinto".
Gael habla también sobre la identidad y la pertenencia, principalmente, los cambios que ocurren en los latinoamericanos que migran.
"Hoy en día la mayoría de los cubanos están sobreviviendo", dice. "Y en esa fase tan elemental de sobrevivir, se adaptan a la realidad que el mundo les quiere imponer, a la identidad que les quieren imponer. Y eso pasa generalmente con los migrantes también".
Desde las primeras escenas, explica, a su personaje le piden que no sea él mismo. En esa casa nadie sabe realmente quién es, y a nadie parece importarle averiguarlo. "No dejan que su identidad aflore. Al final, Camilo logra subvertir un poquito eso".
García Bernal no suaviza el diagnóstico. Habla de un mecanismo propio del "capitalismo rampante que vivimos hoy en día" y se adelanta a cualquier objeción:
"No estoy exagerando con esa descripción. Ese es el status quo, la estructura en la que vivimos. Lo peor es que esa estructura puede cooptar cualquiera de estas identidades que impone, la película de la vida de los demás, para fines electorales".
En un continente de elecciones permanentes, con millones de latinoamericanos intentando abrirse lugar en países que no siempre los reciben, la advertencia no suena abstracta. "En Latinoamérica eso está bastante candente, está puesto en juego completamente. Y tenemos que tener muchísimo cuidado para regresar a lo elemental".
En la película, lo elemental, según Gael García, cabe en una frase.
"Hay que cuidar lo que uno de verdad tiene, hay que dejar de cuidar lo que no es suyo. Pero los seres vivos hay que cuidarnos entre todos", dice Silvina, personaje de Hombre al agua interpretado por Natalia Oreiro, y al que Gael trae a la conversación.
"Yo comulgo con ese pensamiento", dice él.
Camilo es salvavidas: su oficio consiste en vigilar el agua para que otros no se hundan. La película empieza con él sacando a un hombre del mar y dedica el resto de su metraje a preguntarse quién lo va a sacar a él.
Es el tercer largometraje de García Bernal como director, después de Déficit y Chicuarotes.
La cinta tuvo su estreno mundial en el Festival de Cine de Venecia, pasó también por Toronto y llega a los cines este jueves 24 de septiembre, con un elenco que incluye a Ricky Martin, Jorge Salinas, Esmeralda Pimentel, Natalia Oreiro, Manuel García Rulfo y Débora Nascimento.