En el municipio de Cuautitlán Izcalli, en el Estado de México, se cumplieron siete meses de la desaparición de Jeshua Cisneros Lechuga, un caso que continúa sin avances significativos y que mantiene a su familia en una búsqueda constante. La incertidumbre y la falta de resultados en las investigaciones han llevado a sus familiares a intensificar las exigencias a las autoridades, especialmente por la ausencia de evidencia clave que podría ayudar a esclarecer lo ocurrido.
Jeshua desapareció el 13 de noviembre de 2024, después de salir de la casa de un amigo con dirección a su hogar. Sin embargo, nunca llegó a su destino. Desde entonces, sus familiares emprendieron una investigación por cuenta propia para reconstruir los últimos movimientos del joven y tratar de obtener pistas que permitieran localizarlo.
La madre de Jeshua, Karla Lechuga, asegura que una de las principales preocupaciones es la falta de acceso a material videográfico que podría resultar fundamental para la investigación. Según explicó, autoridades municipales se comprometieron a entregar registros de cámaras relacionadas con el recorrido que realizó su hijo el día de su desaparición, pero hasta ahora eso no ha ocurrido.
Karla Lechuga, madre de Jeshua Cisneros, recordó el compromiso realizado por autoridades municipales durante una conferencia de prensa.
“Mi hijo cumple siete meses, siete meses de desaparecido. El presidente municipal Daniel Serrano en una conferencia de prensa que tuvo, quedó que iba a entregar las cámaras de las patrullas municipales que estuvieron en este rondín ese día, sin embargo al día de hoy no ha presentado nada”.
El último punto donde fue visto sigue siendo una pieza clave del caso
De acuerdo con las investigaciones realizadas por la propia familia, el último lugar donde se tuvo conocimiento de Jeshua Cisneros Lechuga fue en las inmediaciones de la autopista México-Querétaro, a la altura del kilómetro 37.4, en la zona industrial de Cuamatla, en el municipio de Cuautitlán Izcalli, Estado de México.
Sus padres solicitaron imágenes de las cámaras de vigilancia del C4 y del C5, además de grabaciones de empresas ubicadas sobre la ruta que siguió el joven. No obstante, señalan que nunca recibieron los videos que podrían ayudar a determinar qué ocurrió después de ese último avistamiento.
La falta de acceso a estos registros ha complicado el seguimiento del caso y ha obligado a la familia a continuar con labores de búsqueda independientes, explorando cualquier pista que pudiera surgir dentro y fuera del Estado de México.
Karla Lechuga explicó que, ante la falta de información oficial, los familiares continúan investigando por sus propios medios.
“No hemos tenido ningún tipo de acercamiento con ellos, lo último fue cuando giraron los oficios se solicitaron las cámaras y respondieron que no tenían. Nosotros en el colectivo estamos haciendo las investigaciones, nosotros seguimos moviéndonos igual por nuestros medios, recientemente Luis fue a Jalisco, cualquier lista nosotros tratamos de seguirla también por nuestra cuenta”.
La desaparición de Jeshua impulsó la creación de un colectivo de búsqueda
La ausencia de respuestas cambió por completo la vida de Karla Lechuga. La madre del joven decidió enfocar todos sus esfuerzos en la localización de su hijo y, al mismo tiempo, apoyar a otras familias que atraviesan situaciones similares.
Como resultado nació el colectivo Lirios Buscadores de Izcalli, una agrupación integrada por madres y familiares de personas desaparecidas que trabajan de manera coordinada para localizar a sus seres queridos y dar seguimiento a los casos que consideran rezagados.
Lo que comenzó con apenas seis integrantes ha crecido rápidamente hasta sumar 30 personas, reflejando una problemática que afecta a cada vez más familias en la región.
Karla Lechuga relató cómo surgió esta organización ciudadana.
“A raíz de la desaparición de mi hijo se forma el colectivo Lirios Buscadores de Izcalli. Empezamos con seis el 19 de diciembre y ahorita llevamos 30 y posiblemente se nos sumen dos más”.
Madres buscadoras denuncian falta de recursos ante el aumento de desapariciones
La búsqueda de Jeshua Cisneros Lechuga también puso en evidencia otros casos de desaparición registrados en municipios como Cuautitlán, Tepotzotlán y zonas cercanas del Estado de México, donde decenas de familias enfrentan situaciones similares.
Integrantes del colectivo consideran que hacen falta más recursos, personal especializado e instalaciones adecuadas para atender a familiares de personas desaparecidas. Por ello, impulsan la creación de un Centro de Atención Integral para la Búsqueda (CAIB) que permita brindar acompañamiento y apoyo en una región donde la demanda de atención continúa creciendo.
Karla Lechuga señaló que las familias no pueden enfrentar solas una problemática de esta magnitud y pidió mayor compromiso institucional.
“Que se pongan a hacer su trabajo, nos hacen falta manos, nos hacen falta recursos, nos hace falta personal capacitado, instalaciones dignas. Nosotros estamos ahorita empujando el proyecto de un CAIB, que es un centro de atención integral justamente para las personas de desaparecidos en esta zona, sabemos que hace falta por el número de desapariciones que hay en la zona”.
Mientras se cumplen siete meses sin noticias de Jeshua Cisneros Lechuga, su familia mantiene la búsqueda activa y continúa exigiendo respuestas sobre un caso que permanece sin resolver.