Más que un Adorno de Halloween, la Calabaza es un Fruto Medicinal y Alimento para las Ánimas
No solo sirve para vestir esta temporada, también es semilla, alimento, medicina tradicional y cultura

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Cuando octubre llega, la calabaza suele convertirse en protagonista de decoraciones de Halloween. Sin embargo, mucho antes de ser asociada con esta celebración, esta planta formaba parte de la alimentación, la medicina tradicional y la cosmovisión de los pueblos de México. En el país, la calabaza representa también una conexión con la tierra, la abundancia y los ciclos agrícolas.
Conocida científicamente como Cucurbita pepo Lour. y perteneciente a la familia Cucurbitaceae, recibe en náhuatl el nombre de ayohnelhuatl. Es una planta herbácea anual, de tallos rastreros o trepadores, hojas grandes y lobuladas, flores amarillas y frutos de formas, tamaños y colores variables.
Su importancia se remonta a la época prehispánica. Junto con el maíz y el frijol, la calabaza integra uno de los sistemas agrícolas y alimentarios tradicionales más representativos de Mesoamérica: la milpa.
Cultivada en huertos familiares y sistemas agroecológicos, contribuye además a la biodiversidad y ofrece flores que atraen a las abejas, favoreciendo la polinización.
Pero su valor no termina en la cocina. De acuerdo con los saberes de la medicina tradicional, distintas partes de la planta, como semillas, flores y frutos, han sido utilizadas para atender diversos malestares.
Las semillas destacan por su valor nutricional y por el uso tradicional que se les atribuye como apoyo digestivo y antiparasitario, mientras que flores y frutos forman parte de preparaciones alimentarias y remedios tradicionales.
En México, la calabaza también ocupa un lugar especial durante las celebraciones del Día de Muertos. En los altares y en las mesas familiares aparece en preparaciones tradicionales como la calabaza en tacha, cocinada con piloncillo y canela. Más que un alimento, esta preparación forma parte de las ofrendas con las que las familias reciben simbólicamente a sus seres queridos fallecidos.
El Jardín de Plantas Medicinales “De la Cruz-Badiano” de la FES Zaragoza contribuye a conservar y difundir estos conocimientos. La presencia de Cucurbita pepo permite reconocer que detrás del fruto que hoy asociamos con una festividad existen siglos de historia agrícola, alimentaria y cultural.
La calabaza no es solamente un adorno de temporada: es semilla, alimento, medicina tradicional, biodiversidad y memoria. En cada fruto permanece una parte de la relación histórica entre las comunidades mexicanas y la tierra que las alimenta.
TLS